Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. –Durante una conversación con El Boli, el comunicador y figura polémica Luisín Jiménez ofreció una reflexión sobre el temple, al que definió como «una personalidad que tienen algunos seres humanos, un privilegio, un don para enfrentar situaciones».
Según explicó, se trata de la capacidad de mantener la calma ante la tragedia, una virtud que, en sus palabras, puede marcar la diferencia en momentos de crisis.
Luisin ilustró su idea con un ejemplo impactante: «una llamada, un accidente en la autopista Duarte, Dios lo libre. Murieron fulano, y el tipo se queda serenito», describió. Mientras todos reaccionan con llanto y desesperación, la persona con temple actúa con lógica y decisión.
«hay que llamar la ambulancia, preparar la funeraria recojo los cadáveres, resuelvo». Esa actitud serena, aunque incomprendida por muchos, es para él una virtud invaluable.
Ante la pregunta de si el temple se cultiva, Jiménez respondió que sí es posible desarrollarlo, aunque con dificultad.
“Se puede cultivar, se puede, pero es muy difícil. Yo creo que es un don casi innato”.



