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Luisin Jiménez: “El Dios que a mí me gusta, el que pone a los millonarios a pedir, a pedirle un órgano a un pobre”

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Por Nena Rodriguez

El Pregonero, Santo Domingo. El comunicador Luis (Luisin) Jiménez Caminero expresó que le gusta el Dios que pone a los millonarios soberbios y que abusan del poder a pedirle un órgano a un pobre.

“Sabe cuál es el Dios que a mí me gusta, el que pone a los millonarios a pedir, a pedirle un órgano a un pobre, porque los pulmones de él no sirven», afirmó Luis Jiménez.

Jiménez afirmó que para Dios no existe nadie superior a otro, que no importa riqueza o estatus para él y que esa persona que es arrogante y rico al final tiene que necesitar de un pobre para sobrevivir.

“Tanto que private, tanto que, coño, tanta arrogancia, tanta gente que engañaste, tiene, coño, que ponerte el pulmón de un pobre al que tú le robaste su comida, al que tú le humillaste 60 veces”, sostuvo.

Jiménez indicó que sobre la humildad y cómo, a pesar de tener poder o estatus, todos dependen de los demás en momentos de necesidad, y pone a la familia a prueba para que vean que solo Dios es poderoso, que una persona que maltrata o menosprecia a otros, luego depende de ellos para salvarse.

“Por ejemplo, el chofer mal pagado termina donando sangre o el campesino que fue ignorado es quien rescata al protagonista en un accidente. Es un llamado a la humildad y a reconocer la interdependencia entre las personas”.

«Para que tú y tu familia sepan que tú no eres grande en nada, que es grande en el alma de Dios. No puede pedir sangre. Te pone, coño, a pedir sangre, y tiene que aparecer el chofer tuyo, que tú le mal pagas, a darte la sangre. Te pone a tú tener un accidente, y un campesino, un burrito, que tú le pasaste a 200 kilómetros por hora, el que te saca de abajo», sostuvo Jiménez Caminero.

Jiménez le envió un mensaje a esa persona de que el momento de recapacitar y pedir disculpa, ayudar a los demás que en los momentos de vulnerabilidad donde se demuestra la verdadera grandeza de los demás y la bondad divina.

«Entonces, qué es lo que está privando, qué es lo que usted cree, que tú no le puedes pedir disculpas», enfatizó.