Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – La comunicadora Lucy Moya criticó las recientes declaraciones del diputado Bray Vargas sobre su vida personal y consideró que un representante electo debe actuar con mayor prudencia al abordar temas íntimos en entrevistas públicas.
Moya cuestionó que un legislador exponga este tipo de asuntos en un espacio de amplia difusión. “¿Está bien que un diputado, alguien que nos representa en la Cámara de Diputados, conceda una entrevista hablando de que no importa si le gustan los hombres o las mujeres?”, expresó.
La comunicadora sostuvo que, desde su punto de vista, las declaraciones del legislador proyectan una imagen que no corresponde con la investidura de un diputado.
“Para mí eres un promiscuo. No solamente lo eres a puertas cerradas, que está en todo tu derecho y lo puedes hacer, sino que te sientas en una entrevista donde lo van a ver tantas personas”.
Moya aclaró que respeta la vida privada de cada persona y el derecho de los adultos a tomar decisiones sobre su intimidad, siempre que exista consentimiento. Sin embargo, insistió en que existe una diferencia entre la vida personal y la responsabilidad que implica ejercer un cargo público.
“Un diputado debería exponer este tipo de temas tan personales en una entrevista de manera pública”, cuestionó, al tiempo que sostuvo que quienes representan a la ciudadanía deben ser conscientes del alcance de sus mensajes.
La comunicadora fue más allá al asegurar que, en su opinión, Bray Vargas no debería continuar ocupando una curul en el Congreso Nacional.
“Deberías renunciar a ser diputado de la República Dominicana, porque no nos representas”.
Finalmente, expresó su rechazo al contenido de la entrevista del legislador y afirmó: “Yo estoy harta y cansada de que se te dé la oportunidad de siempre exponer esas asquerosidades”.
Las declaraciones de Lucy Moya han generado opiniones divididas en redes sociales, donde algunos respaldan su postura sobre la responsabilidad de los funcionarios públicos, mientras otros defienden el derecho del diputado a expresarse libremente sobre aspectos de su vida personal.



