¿Alguien se ha puesto a revisar cuántos votos mueven los renunciantes de todos los partidos? ¿Si son solo nombres sonoros? ¿Si mantienen el poder que antaño tenían?
Sabemos el poder del ruido, lo bonito que se ve en las publicaciones e incluso se entiende la percepción que crea, pero estarán conscientes los receptores que muchos de esos recién llegados ya no son lo que eran, que aún estando en alcaldías y diputaciones en estos momentos, de estar en la boleta de nuevo posiblemente no repetirían, al menos no por su liderazgo, ¿estarán conscientes que muchos de los presidentes zonales, municipales, provinciales de todos los partidos se fueron porque de dónde salen ya no están o estarán en esos cargos? ¿Y los partidos abandonados estarán conscientes que en algunos casos se van por falta de esperanza en las posibilidades e incluso porque en la prepotencia propia de los partidos grandes cuasi empujan a la gente en el entendido que tienen que aguantar callados muchas cosas?
Los partidos no parecen entender que la sociedad cambió, que a la gente no parece moverles las mismas cosas, ni reaccionan de la misma manera y con tanto de dónde escoger no aguantan, tal vez por eso cada vez la gente cree menos en ellos.
elpregonerord@gmail.com



