Durante años el desorden ha sido el rey en calles, aceras, parques etc., de la República Dominicanas, las invasiones de terrenos, bajo el eufemismo de que “empresarios” y “padres de familia” han sido un dolor de cabeza y en muchas ocasiones, si no en la mayoría, los mismos terminan apropiándose de los terrenos haciendo edificaciones y colocando negocios, que de tanto verlos lo vemos como normal, tal es el caso del KM 9 que acaba de ser desalojado y las fotos son dantescas, parece que allí pasó una catástrofe, pero faltan muchos espacios más, la Duarte por ej, la lista es larga y si nos ponemos duros con el tema, hay que limpiar tambien las aceras llenas de letreros, tarantines y hasta edificaciones y no sólo en las grandes avenidas, si no en los barrios donde la gente ocupa y hasta construye a conveniencia.
Muchos espacios públicos en RD son tierra de nadie, caminar por las aceras puede convertirse en un peligro tal, que a veces es mejor caminar por la calle, lo terrible es que la inacción de las autoridades, ha logrado que según el caso, quienes ocupan adquieran derechos o como si los tuviesen, porque cuando las autoridades finalmente deciden tomar acciones entonces hay que “negociar” para mantener la “paz social” y/o no perder capital político y todo esto sale, claro está de los bolsillos de todos aquellos que pagan impuestos.
Pero con el caso que nos ocupa, que bueno que finalmente estamos llegando a buen puerto con el km 9 y que se haya logrado sin grandes dolores de cabezas, esperemos que se tomen medidas para que no siga ocurriendo en otros espacios y los que ya están ocupados, sean desalojados a la brevedad posible, la ley es dura pero es la ley y si queremos seguir avanzando como país, hay que acostumbrarse a este tipo de medidas, que no son un capricho, son las reglas que permiten que vivamos como la gente y no en la selva.



