Editorial

Los debates: ! luces, cámara, acción!

El Pregonero
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Los debates son una herramienta que permiten que la ciudadanía conozca a los candidatos a X posición y que piensan hacer de ser escogidos, ese es el deber ser, pero también se miden otras cosas, gracias lamentablemente a la facilidad con la que ser humano juzga y toma decisiones llevados por la superficialidad y en una campaña es lo que los hace peligroso,  saber debatir es una habilidad que no todos tienen y no necesariamente es un indicativo de que el candidato en cuestión será o no un buen funcionario público aunque es deseable, después de todo los políticos deben negociar a menudo.

Un candidato  serio en la mayoría de los casos son un producto trabajado por un equipo detrás, que les indica antes de, cuáles son los posibles temas, las mejores respuestas que los ayuden o a ganarse a cierto segmento de la población quemándose lo menos posible con el otro, a cuáles debe correrle, cómo dar respuestas ambigüas en estos casos, saben cómo vestirse y hasta peinarse para resultar más atractivo para el electorado, cómo interactuar con la cámara y cómo sacar de sus casillas al resto o cómo responder a una provocación, en resumen es una puesta en escena que quienes tienen la oportunidad de pagar por este equipo de asesores y además cuenta con las habilidades naturales de navegar por la puesta en escena salen gananciosos, sobre todo si además tienen inteligencia emocional pero sobre todo si tienen la humildad de aceptar los consejos y no creerse que se las saben todas.

Están preparados todos los candidatos en estas habilidades? lo dudamos,  ayer fue bastante obvio, pero peor aún  está preparado el electorado para leer entre líneas en un país donde la lectura  y escucha comprensiva, la capacidad de análisis profundo brillan por su ausencia ?

Veamos los debates, pero no nos dejemos engañar ni por la experiencia, ni por la juventud, no demos por sentado nada de lo que allí se diga, mas bien que nos sirvan de base para investigar la realidad de las propuestas y del compromiso real que tiene los candidatos y sobre todo sus partidos con las mismas, puesto que los congresistas no trabajan solos, no dejemos que el populismo decida por nosotros nuestro futuro.