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Letitia Janes denuncia ataques de Trump y llama a defender el voto frente al recismo y la división

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El Pregonero, NUEVA YORK.— La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, respondió públicamente a los ataques personales del presidente Donald Trump con un mensaje centrado en la dignidad humana, el rechazo al racismo y la defensa del derecho al voto, durante una intervención en la histórica iglesia Abyssinian Baptist Church, en Harlem.

La declaración de James se produjo después de que Trump la calificara de “disgusting” y “dog” durante un mitin político celebrado el viernes 9 de octubre en Syracuse, Nueva York, donde el mandatario también la acusó de corrupción y cuestionó su actuación como fiscal general. Las expresiones quedaron registradas en la transcripción pública del discurso presidencial.

“El presidente ayer me llamó perro”, expresó James ante los asistentes, al describir la naturaleza de los ataques recibidos. La fiscal general también denunció que el candidato republicano a la gobernación de Nueva York había utilizado, según sus palabras, un término racista contra ella, una acusación que debe distinguirse de las expresiones documentadas de Trump.

Desde el púlpito de Abyssinian, una congregación históricamente vinculada a las luchas por los derechos civiles y la participación política afroamericana, James exhortó a la comunidad a no permanecer indiferente ante las expresiones de discriminación y a defender, mediante la participación democrática, los principios de igualdad y respeto que sustentan la convivencia en Estados Unidos.

“El racismo no será tolerado en el estado de Nueva York”, proclamó, al solicitar a la congregación que asumiera una posición firme frente a las manifestaciones de intolerancia y a la creciente confrontación política. Su mensaje colocó en el centro del debate la responsabilidad de los dirigentes públicos de preservar el respeto, incluso en medio de profundas diferencias partidarias.

La fiscal general también recordó el sacrificio de generaciones anteriores para conquistar el derecho al sufragio y exhortó a los ciudadanos a ejercerlo de manera consciente. “La mejor manera, la única manera en que podemos responder es haciendo fila, en silenciosa resistencia”, sostuvo, al presentar el voto como una herramienta fundamental para expresar la voluntad popular sin recurrir a la violencia ni a la confrontación.

En su intervención, James vinculó la participación electoral con la defensa de las familias inmigrantes y de los derechos humanos, al expresar su rechazo al encarcelamiento de niños y a la separación de padres e hijos. “No permitirán que se salgan con la suya con todo este racismo. No pondrán a los niños en jaulas ni separarán a las familias”, manifestó, según la transcripción de sus declaraciones en inglés.

La funcionaria concluyó su exhortación con una invocación a la fe y a la esperanza, recordando que la acción ciudadana, la solidaridad comunitaria y el compromiso con los principios democráticos constituyen vías esenciales para enfrentar la división social. Su llamado a participar en la votación anticipada y el día de las elecciones convirtió su intervención en una defensa pública del sufragio como expresión de libertad y responsabilidad cívica.

El enfrentamiento verbal entre Trump y James se inscribe en una prolongada disputa política y judicial entre ambos, que ha adquirido especial relevancia en el escenario electoral de Nueva York. Sin embargo, más allá de las diferencias partidarias, las declaraciones de la fiscal general sitúan nuevamente en el debate público la importancia del lenguaje empleado por los líderes, el respeto a las instituciones y la necesidad de que las controversias políticas se desarrollen dentro de los principios de igualdad ante la ley y convivencia democrática