El Pregonero, Santo Domingo.- El politólogo y viceministro de Trabajo, Leonardo Gil, afirmó que David Collado ha desarrollado una estrategia de posicionamiento político que le ha permitido generar expectativas electorales sin declarar una candidatura, mediante una comunicación concentrada en su gestión turística y alejada de las confrontaciones.
Durante una entrevista en el programa Juego Político, que producen y conducen los periodistas Joel Suero y Melvinson Almánzar, Gil hizo referencia a un artículo de su autoría titulado El candidato, que nunca ha dicho que es candidato, en el que aborda la construcción de la imagen pública de Collado.
“Lo que él ha hecho es repetitivo, pero lo ha hecho bien y lo ha dicho bien”, expresó. Al describir su comportamiento público, agregó: “Nunca alterca con nadie, nunca habla de nadie, nunca opina de nada del país, solamente en turismo”.
Según su análisis, esa distancia de las controversias contribuye a despertar interés y a construir expectativas alrededor de su figura.
“Entonces precisamente esa forma de que no me ven, no me contactan, lo hace deseable. Lo hace deseable. La gente ya quiere y hay un mito que se va creando alrededor de eso”, sostuvo.
Gil advirtió, sin embargo, que esa estrategia deberá transformarse cuando Collado tenga que asumir una exposición política más amplia.
“Tendrá que explicar cuál es el modelo del país que él entiende, tendrá que meterse al ruedo, pero por el momento le ha resultado ser candidato sin decir que es candidato”, manifestó.
En otro momento de la entrevista, el politólogo se refirió al liderazgo de Leonel Fernández y al atractivo electoral de Omar Fernández. “Leonel es un caudillo. O sea, los caudillos no ceden”, afirmó.
Sobre Omar, vinculó su aceptación con el componente emocional del voto: “Voy a votar por Omar, ¿por qué? Porque me gusta ese muchacho”.
Al desarrollar esa idea, cuestionó que la simpatía personal pueda desplazar la evaluación de la trayectoria de un dirigente.
“Nadie te habla de eso. Simplemente que me cae bien”, señaló.
Gil también planteó que la inteligencia artificial y el acceso a la información han cambiado la relación entre los políticos y el electorado.
“Ya no estamos en la era del gurú, ya no existe ningún gurú”, expresó, al sostener que los ciudadanos cuentan con mayores herramientas para informarse por sí mismos.
“Eso significa que tú tienes un votante más informado. Por lo tanto, tú tienes que olvidarte de convencerlo y vuelvo y repito, tienes que reflejar”, indicó.
Concluyó que la comunicación política debe reconocer las identidades y convicciones de los ciudadanos: “Entonces no se trata de convencer, se trata de reflejar”.



