El Congreso Nacional, el Poder Ejecutivo y el partido de gobierno tienen una oportunidad de oro, con las reformas fiscal y laboral, de demostrar su vocación democrática, ya que con una mayoría en el legislativo, la verdad es que si quieren aprobarlas tal y como están y jugar a que el tiempo y las supuestas mejoras en los servicios públicos jugarán a su favor, pueden hacerlo.
El Ministro de Hacienda Jochy Vicente ha dicho ayer, que si se tienen que realizar cambios por haber cometido algún error garrafal, están dispuestos a hacerlo, horas después en LA Semanal el Presidente Abinader ha repetido lo mismo, pero la realidad es que quienes tendrán que realizar estos cambios, ya que la pelota está en su cancha (al menos en teoría) son los legisladores, quienes también han llamado a vistas públicas, esperemos que para algo más que servir de válvula de escape y realmente escuchen el clamor de todos los sectores y que además se acuerden que su papel es el de representar a sus votantes, no sólo a sus partidos.
Se necesita una Reforma Fiscal llámenle como le llamen, pero los técnicos y economistas con su mirada puesta en el panorama general, a menudo pierden de vista el panorama individual de cada quien, para algunos incluso ellos carecen de la humanidad suficiente para ponerse en los zapatos del otro , al momento de hacer sus análisis, aunque el tema sea económico, el gobierno tiene que ver si sociológicamente, estamos preparados para tanto en tan poco tiempo y si real y efectivamente la microeconomía lo soporta, no vaya a ser cosa que salga más la sal, que el chivo, aún teniendo el ejecutivo la razón de su parte, no siempre algunos sectores están dispuestos a someterse y nuestra historia está llena de ejemplos de cómo juegan la pelota, no hace tanto de la marcha verde, los cacerolazos se hicieron sentir y todos sabemos que la oposición aún carece de la fuerza para servir de instigador, lo cual los hace más peligrosos, el Presidente Abinader debe recordar, que existe la soledad del poder y ante su imposibilidad de repetir, existe la probabilidad de que cada jugador asuma estrategias que no siempre irán en concordancia con sus lineamientos, por la sencilla razón de que no les conviene una población disgustada hacia el 2028, aunque ahora y con tanto tiempo por delante, jueguen su papel de defensores, como real y efectivamente les toca, pero los políticos avezados saben que deben ver y planificar más allá de la curva.
Así que fuese recomendable que escuchen bien, vuelvan a revisar punto por punto, enderecen la carga donde sea necesario, por la paz y tranquilidad de la que tanto nos enorgullecemos, que los síntomas que estamos viendo no se conviertan en enfermedad.



