El Pregonero. El alcalde Manuel Jiménez, una vez visto como la esperanza de cambio en nuestra ciudad, ha dejado un sabor amargo en muchos ciudadanos que confiaron en sus promesas. A pesar del entusiasmo inicial, su mandato se ha visto opacado por una serie de acciones y decisiones negativas que han afectado el desarrollo de nuestro municipio.
En este artículo, explicaremos de manera justa y equilibrada las críticas y los errores cometidos por el alcalde Jiménez, para profundizar en la dimensión negativa de su gestión.
Incumplimiento de promesas electorales:
Una de las principales críticas dirigidas al alcalde Jiménez es su incapacidad para cumplir las promesas que formuló durante la campaña electoral.
Muchos habitantes confiaron en su discurso de cambio y mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, pero hasta ahora sus acciones no se han traducido en resultados tangibles. Esto ha generado desilusión y descontento entre la población, la cual espera una gestión más eficiente y efectiva. Todavía estamos esperando la ciudad justa y creativa, distribuida en un plan de gestión para estos 4 años, que se ha cumplido en menos del 20% de los puntos prometidos.
Falta de transparencia en las ejecuciones:
El alcalde Jiménez ha sido objeto de críticas por su falta de transparencia en la administración de los recursos públicos, justamente en el gasto en obras que, a pesar de estar aprobadas con montos asignados en el presupuesto, dejan sin ejecutar y se usan esos fondos en otros gastos.
Entre 2020 a 2022 se dejaron sin ejecutar más de 450 millones de pesos en obras ya aprobadas, en especial del presupuesto participativo, que ha visto su más baja asignación en las más de dos décadas de formado este municipio. De esto no se ha transparentado los informes técnicos justifiquen la eliminación de cada una de estas obras del plan de ejecución, por lo que alude a que la ejecución depende de la decisión arbitraria del mismo Alcalde y su equipo.
Incluso se regodean de haberle sobrado dinero del presupuesto mientras quedaban tantas obras sin ejecutar.
En varias ocasiones se han cuestionado sus decisiones y contrataciones sin la debida aprobación del consejo de regidores. Esta falta de transparencia ha
alimentado la desconfianza generalizada hacia su gestión y ha llevado a cuestionar la honestidad y la ética del alcalde.
Problemas de planificación y ejecución de proyectos
La planificación y ejecución de proyectos también es un aspecto débil en la gestión de Jiménez. Numerosos proyectos han sufrido retrasos y desviaciones presupuestarias, lo que ha generado un impacto negativo en la calidad de vida de los ciudadanos. La falta de una adecuada supervisión y fiscalización de las obras públicas ha llevado a la entrega de infraestructuras deficientes y mal ejecutadas.
La ciudad sigue creciendo exponencialmente, sin ningún tipo de planificación y ordenamiento territorial más allá de los discursos. La Alcaldía ha demostrado que no tienen control ni interés en participar en los diseños de la ciudad y en especial de su infraestructura vial. Muestra de ello, lo que está sucediendo en la ampliación de la Av. Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez.
Además, como mencionamos anteriormente, ha mostrado año tras año la menor ejecución en obras municipales de la historia del Ayuntamiento, a pesar de las asignaciones y aprobaciones presupuestarias.
Deterioro de servicios públicos:
Durante su mandato, ha habido un notorio deterioro en los servicios públicos de nuestra localidad. La falta de mantenimiento de espacios y vías públicas, el corte indiscriminado de árboles que nos beneficiaban con su sombra en aceras y espacios públicos como las plazoletas, para supuestamente ser cambiados por especies como la palma, el deficiente sistema de recolección de basuras y la falta de inversión en infraestructura han sido algunas de las principales críticas dirigidas al alcalde Jiménez.
Estas deficiencias han afectado la calidad de vida de los ciudadanos, generando un ambiente de insatisfacción generalizada.
Conflictos con los miembros de su partido y muchos de sus colaboradores.
Desde el inicio de su mandato, Jiménez ha protagonizado numerosos conflictos con los compañeros de su propio partido, a tal punto que la mayoría de sus coordinadores del pasado proceso electoral hoy en día son sus más acérrimos críticos. Situación que nos hace ver la poca responsabilidad que tiene el alcalde para cumplir los compromisos de campaña a su propia gente.
Ejemplo de esto es ver la confrontación constante con los regidores del municipio, el concejo municipal y otros entes sociales de la comunidad, situación que ha provocado una parálisis en el desarrollo de acciones conjuntas y ha debilitado la autoridad y capacidad de gestión del alcalde.
Conclusión:
El alcalde Manuel Jiménez, quien en algún momento despertó esperanza y
confianza en la población, ha dejado un saldo negativo en su gestión. El incumplimiento de promesas, la falta de transparencia, el deterioro de los servicios públicos y la priorización de intereses personales han contribuido a una percepción de decepción y descontento generalizado. Es necesario
que los ciudadanos evalúen críticamente los resultados de su mandato y exijan una mayor rendición de cuentas para lograr una verdadera transformación en nuestra localidad.



