Son curiosas las propuestas del presidente Luis Abinader, ambas cojean, puesto que la primera, además de populista, su renuncia a su salario es un desprecio al trabajo del servidor público, pero además la lógica detrás de esta donación no existe puesto que la mayorÃa de sus gastos los seguirá pagando el Estado dominicano y asà debe de ser.
¿O quién creemos que pagará el combustible de su escolta o la electricidad de su carro eléctrico? ¿El mantenimiento de ese vehÃculo, su seguro médico? La comida durante sus recorridos y un largo etcétera de cosas que necesariamente alguien tendrá que cubrir.Â
Por otro lado, tratar de reducir los recursos de los partidos aunque es una posición popular ante la opinión pública no deja de ser una puñalada para el resto de los partidos polÃticos, puesto que ellos pueden muy bien perder esos recursos que están en el gobierno y todos están cobrando, se puede decir que al menos durante los próximos 4 años no lo necesitan, pero esto no busca más que ralentizar al PLD y a la Fuerza del Pueblo y bajar la presión de un gobierno que envejece por horas y embellecer la cara ante un población expectante y ávida de realizaciones.Â
Lo cierto es que la campaña ya empezó y estamos rumbo al 2024.
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