En la política dominicana parece que las puertas nunca se cierran. Unos salen entre discursos de lealtad, otros regresan hablando de madurez política y reconciliación.
El caso de Ivannia Rivera vuelve a poner sobre la mesa una vieja práctica. En 2024 abandonó el PLD para competir como candidata a diputada por la Fuerza del Pueblo, pero no logró alcanzar el escaño. Ahora reaparece en las filas peledeístas, en un movimiento que ha generado todo tipo de comentarios en los círculos políticos.
Como suele ocurrir en estos casos, las explicaciones oficiales hablan de coincidencias ideológicas y del deseo de fortalecer el partido. Sin embargo, en los pasillos de la política también circulan versiones sobre dificultades económicas y un supuesto respaldo para facilitar su retorno al PLD con miras a apoyar un eventual proyecto encabezado por Gonzalo Castillo. Hasta el momento, esas versiones no han sido confirmadas públicamente y permanecen en el terreno de los rumores.
Lo cierto es que la militancia observa con atención. Muchos se preguntan qué cambió en apenas dos años para pasar de abandonar un partido a regresar a él.
En política, las segundas oportunidades existen. Lo difícil no es regresar, sino convencer a la gente de que el retorno responde a principios y no a conveniencias.
Porque, al final, en la política dominicana las puertas giran… pero los votantes también toman nota.



