El presidente Luis Abinader ha informado al país a grandes rasgos cuáles son los puntos de la Constitución que quiere modificar, la mayoría de ellos no representan grandes problemas puesto que la mayoría mecánica del partido de gobierno en teoría deberían de garantizar su aprobación de manera expedita.
Dos temas podrían levantar suspicacia uno porque sería afilar cuchillo para su propia garganta y el otro porque es casi pecando de ingenuos su presentación, la independencia del Ministerio Público, la diferencia es más de forma que de fondo, puesto que la lista seguiría siendo presentada por el presidente, finalmente uno de los que esté allí será escogido y todos serían escogidos en primera instancia por el primer mandatario de turno. La independencia total nunca existirá porque ser independiente depende de los valores propios de la persona y de las veleidades del ser humano, pero eso es una discusión ya de carácter filosófico.
El tema que realmente traerá problemas sería la reducción de los diputados, de por sí la lucha por las diputaciones, es una lucha intestina, fratricida y económicamente insostenible para la mayoría, una reducción haría que muchos que no cuentan con el bolsillo que el sistema necesita para ser engrosado pasen y terminaríamos con un Congreso más dominado por los grupos y los bolsillos detrás y no tan detrás de lo que ya estamos y ni hablar de los grupos vulnerables, ahí hay diputados posiblemente con más calidades que los más votados que jamás hubiesen pasado de no estar en un partido fuerte o el arrastre del método de D’hont aprobarán algo que los sacaría de carrera a futuro?



