Leonel Fernández debe de revisarse, su participación como observador en las elecciones de Venezuela, ha decepcionado incluso a los miembros de su propio partido, que aunque muchos no se atrevan a decirlo, se sabe que no lo vieron bien.
Parece que todavía él sigue creyendo que en República Dominicana la gente no tiene capacidad de conceptualizar y que nadie ha leído un libro de geopolítica, porque sólo así se entiende las declaraciones emitidas, allá y aquí, es ingenuo y se sabe que no le ¿es pedir las actas ? Si a esta altura no las han presentado es más que obvio que no lo harán, ¿decir que el organismo electoral tiene la última palabra ? Tiene calidad siquiera ese organismo o un tribunal cuando han demostrado parcialidad e incluso algunos de sus miembros son inconstitucionales? ¿Con quién se va a negociar ? Con los que la respuesta a la publicación de las actas en línea y el obvio descontento de su población es la muerte, la represión y tratar de meter presos a las cabezas de la oposición ?
Las irregularidades antes, durante y después han sido muchas y aún así insiste en una tibieza que no se entiende de un auto proclamado demócrata, se esperaba más de usted.
Hoy República Dominicana está conminada a apoyar a Venezuela en pago al apoyo irrestricto que dió contra Trujillo y Balaguer y no siquiera por la acusación malsana de injerencia, ha respondido aún dentro de su parsimonia como se debe.
No cabe duda que a veces la ficción se parece a la realidad o mueres como héroe o vives lo suficiente para convertirse en un villano.
De seguir así, en el ocaso de su vida, opacar la otrora melena brillante de León, ante el sufrimiento de millones de personas y una pantomima semejante no hay lugar a medias tintas.



