Hablemos….| Por Katherine Díaz
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) lleva años en un sube y baja, más baja que sube, debido a diferencias internas entre su dirigencia. Claro está, las mismas han tratado de ser disimuladas ante la opinión pública, pero una que otra vez, se han registrado situaciones álgidas que no se han podido dejar en la discreción.
Más recientemente, esta discreción ha vuelto a flaquear en la ruta hacia la definición del candidato presidencial del partido opositor. Desde que en febrero de 2026 el Comité Central del PLD anunció que realizaría una consulta interna para medir la simpatía de sus aspirantes presidenciales, se levantó un avispero por la desconfianza implícita que mostró el aspirante Abel Martínez, al solicitar a su partido que lo excluyera de esa medición. Sin embargo, Martínez sí dejó claro que continuaba sus aspiraciones para ser el candidato presidencial morado. No se sabe cómo, si de la consulta resultaba un ganador, pero eso quiere.
Ahora, la Comisión Organizadora de la Consulta sobre Aspirantes Presidenciales (CONAP) del PLD informó que el partido decidió suspender esta consulta interna por una razón principal: que la Junta Central Electoral negó prestarles los 1,800 equipos tecnológicos que solicitaron para el voto automatizado en este proceso.
Sin embargo, a solo horas antes del anuncio, el secretario de Asuntos Jurídicos de este partido, José Dantés, afirmó en un programa de radio que la consulta interna de esa organización se realizaría el próximo 18 de octubre, aún si finalmente no utiliza los equipos de la Junta. Alegó que el PLD buscaría otro mecanismo para llevar a cabo la medición.
Pero al parecer, la fiebre no está en esa sábana. La JCE solo fue la excusa. Todo parece indicar que la denuncia realizada por el aspirante presidencial Francisco Javier García de que la CONAP había excluido del padrón interno a más de medio millón de inscritos, se proyectaba como el Talón de Aquiles del proceso, pues García alegó que esta exclusión podría favorecer a un aspirante sobre otro.
Ahora el PLD dice que realizará el proceso para escoger su candidatura presidencial en los plazos establecidos por la legislación, a partir de julio de 2027, en coordinación con la JCE y conforme a sus estatutos. Pero antes de la suspensión, sus dirigentes alegaban que realizar la consulta ahora en octubre no era ilegal.
Entonces, el PLD ya da visos de fricciones peligrosas que debe resolver en la discreción, porque en la acera de enfrente se observa sigilosamente para aprovechar los puntos débiles de los adversarios.



