Opinión

La disertación que nos deja el caso de Esmeralda Richiez

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Por Lemi Perdomo


El pueblo dominicano esta consternado por la trágica muerte Esmeralda Richiez, una jovencita de apenas 16 años, era una joven estudiante de familia humilde cristiana nacida en Higüey, falleció desangrada en su habitación. La policía investiga el caso e interroga algunas personas supuestamente el principal sospechoso es su profesor de matemáticas, John Kelly Martínez.

Este caso delata la falta de educación sexual que existe en nuestras niñas y niños. Aquí se mezcla también el factor confianza con sus padres y la preocupación de estos ante la realidad que vive su hija y me explico:

Entiendo que si Esmeralda hubiese sido una joven con educación sexual posiblemente el desenlace hoy hubiese sido otro. Todo lo que ahí sucedió evidenció un horrible desconocimiento de qué hacer ante situaciones que estén relacionadas con la intimidad sexual de la mujer y por eso insistimos en la importancia de fortalecer la educación sexual en escuelas y colegios, y toda nuestra sociedad.

También, está la falta de confianza de la joven con sus padres y el desinterés de estos ante el caso. Sé que no está bien juzgar a las personas en el momento en que atraviesan por un dolor tan fuerte, pero si quizá los padres no hubiesen mostrado tan poco interés también el desenlace hubiese sido otro.

“como va hacer que mi hija llegue a casa sangrando y pálida después de haber estado en una playa y que solamente se acogieran a su palabra de que estoy bien”.

Los profesores(as) eran considerados en la sociedad anterior como los segundo padres de nosotros y así lo veíamos, pero jamás pensamos que llegaríamos a este momento. Esto es delicado porque estamos observando en esta sociedad cómo figuras que estaban llamadas a ser ejemplos de cuidado sobre nuestros hijos hoy están siendo parte de quienes debemos protegerlos.

“Este caso nos deja de enseña que en la confianza está el peligro”.