Por Jorge Lendeborg
En este artículo se presenta un análisis y un conjunto de sugerencias al reconocido coordinador de campañas políticas, Francisco Javier García, considerado uno de los más exitosos de todos los tiempos. A pesar de su amplia experiencia y destacada trayectoria llena de triunfos, se ofrecen estas recomendaciones para su consideración. Estas ideas pueden aportar nuevos enfoques y perspectivas que complementen su experiencia y contribuyan al éxito en la campaña del candidato Abel Martinez.
Abel Martínez, candidato presidencial del PLD, cuenta con un amplio atractivo entre la franja de votantes de 18 a 34 años y se comunica de manera directa y cercana, incluso en su forma de vestir, con propuestas claras de crecimiento y avance para los diferentes sectores de la población. Sin embargo, esto no parece ser suficiente para posicionarlo en primer lugar con miras a las próximas elecciones. No se puede atribuir este hecho únicamente a las acusaciones de corrupción que rodean al partido que lo postula, el PLD, ni a los «casos marítimos» en proceso judicial, ya que las encuestas demuestran que solo el 7% de los votantes muestra interés en estos asuntos específicos.
En cambio, más del 80% de los votantes están preocupados por temas y factores que durante el gobierno del PLD fueron considerados como buques insignia, tales como las ayudas sociales, el bajo costo de los alimentos, el apoyo al campo y la creación de empleos. Estos puntos hicieron de la obra del pasado gobierno, si no la mejor en la historia del país, una de las mejores de todos los tiempos. Por lo tanto, el equipo de asesores del candidato debería analizar los factores que podrían estar influyendo en su rendimiento electoral. Es fundamental evaluar y ajustar la estrategia de campaña para capitalizar su atractivo entre los votantes jóvenes y conectar de manera efectiva con otros segmentos del electorado, con el objetivo de mejorar su posición en las elecciones.
En mi opinión, existen dos puntos que están impidiendo que Abel Martínez lidere la intención de votos con miras a las elecciones del 2024.
Primero, el conocimiento e información detallada sobre Abel Martínez es uno de los factores que impiden que su popularidad y apoyo se reflejen en los resultados electorales actuales. Es crucial enfocar los esfuerzos en elevar su nivel de reconocimiento entre los votantes. Para lograr esto, es importante aumentar la visibilidad y difundir de manera efectiva sus logros, propuestas y conexiones con los problemas que preocupan a la ciudadanía. De esta manera, se generará mayor simpatía y se aumentará la intención de voto hacia el candidato del PLD, quien además tiene una tasa de rechazo mínima. La clave está en implementar estrategias de comunicación eficientes que permitan llegar a un mayor número de votantes y transmitir de manera clara y convincente las cualidades y fortalezas del candidato.
Segundo, la asociación Abel Martínez-PLD representa una oportunidad estratégica para el candidato del partido al capitalizar el reconocimiento y éxito de la obra del pasado gobierno del PLD. Adoptar el slogan «YO SOY PLD» y diseñar una estrategia de asociación que resalte la continuidad de esos logros puede ser una estrategia efectiva para conectar con los votantes y generar confianza en la capacidad del candidato para mantener y mejorar los resultados previos.
Al enfocarse en resaltar las soluciones y medidas implementadas durante el gobierno del PLD, como las ayudas sociales, el bajo costo de los alimentos, el apoyo al campo y la creación de empleos, el candidato puede transmitir un mensaje claro de que es la opción más indicada para satisfacer las necesidades y expectativas de la población. Al destacar el legado positivo del partido y el papel central del candidato en la continuación de esa obra, se busca generar confianza y recordar a los votantes el impacto positivo que tuvo el PLD en el país.
En definitiva, utilizar la obra del PLD como base para la estrategia electoral y asociar al candidato con los éxitos previos puede ser una estrategia poderosa para ganar la confianza y el apoyo de los votantes, siempre y cuando se aborden de manera honesta y efectiva los desafíos y expectativas actuales.
A doce meses de las elecciones, es crucial que el destacado estratega Francisco Javier García, junto con el planificador Andrés Navarro y el equipo de asesores del PLD, se enfoquen en la creación de un «war room» (sala de guerra). Este enfoque estratégico es común en campañas políticas y permite diseñar estrategias, proyectos de crecimiento y utilizar el big data para mejorar la imagen de un candidato con baja tasa de rechazo y conectar con los votantes. Si se logra esto y se aprovechan las oportunidades de tener un candidato con la menor tasa de rechazo y un partido con una destacada trayectoria en el gobierno, estoy convencido de que para noviembre de 2023 los números le favorecerán.



