Hay que preguntarse cuál es el sentido de la historia, de la democracia e institucionalidad que tienen los partidos políticos, cuando hace 4 años Hugo Beras renunció a su candidatura por el PRD días antes de las elecciones, dejando enganchada el partido y su boleta de regidores y todo mundo le cayó arriba y se pensó que pagaría un costo político personal por la decisión, que si bien estaba en su derecho, no era considerado del todo moral, pero a la luz de los hechos actuales, en aquel entonces se fue demasiado duro con él, hoy, la gente cambia de partido como si cambiasen de interiores, con tan poco pudor y elegancia, que ganan en una acera y no esperan ni siquiera a tomar posesión para pasarse a la otra o los dejan en un lado para que sirvan de caballo de Troya y se roben el esfuerzo de la base de un partido para que cobre entonces otro.
Hoy lo celebran, mañana lo llorarán y con lágrimas de sangre, eso afecta la estabilidad , el sistema de partidos y a la sociedad en general aunque esta esté en farándula y chisme en vez de vigilante como debería de estar, terminaremos como Guatemala que los partidos no duran 4 años luego de su creación y ya sabemos lo bien que les ha ido.
Por último y no menos importante los partidos políticos tienen otro rol además de gobernar, deben de servir de ejemplo y si ellos son de la cuadra que el fin justifica los medios, son tan amorales como están demostrando ser, que podemos pedir que haga el resto de la población más que repetir al cuadrado el ejemplo que se les brinda ? ser líder es algo más que ganar elecciones y nuestra clase política ha fallado miserablemente en ese rol y lo peor es que con la poca capacidad de análisis, de cultura y de valores de nuestros ciudadanos, nadie les pasará factura, o tal vez es que ya en esto se ha convertido RD, después de todo, estas “instituciones” son el reflejo de lo que somos.



