Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – La periodista Kismel Cruz compartió una reflexión profunda sobre el verdadero crecimiento personal y la falsa percepción de la paz como sinónimo de bienestar permanente, advirtiendo que quienes se aferran a la comodidad corren el riesgo de estancarse.
“Hace muchos años yo decía: ‘mi paz no es negociable’. ¡Oiga qué bárbara yo!”, comentó Cruz, reconociendo que con el tiempo entendió que esa tranquilidad absoluta puede convertirse en una trampa emocional.
“Si tú estás amando mucho la paz, quiero decirte que estás en un proceso de estancamiento”.
Para la comunicadora, la incomodidad es señal de avance y los procesos difíciles son necesarios para la evolución:
“El verdadero amor viene disfrazado de incomodidad, y el verdadero crecimiento duele. Todo lo que te incomoda te empuja al crecimiento. Todo lo que te saca de tu zona de confort siempre viene aportando algo a tu vida”.
Cruz fue más allá y advirtió que una vida llena de paz constante puede ser sinónimo de conformismo.
“Las personas que aman mucho la paz son personas conformistas. Y el que es conformista no evoluciona, no crece, ni es exitoso”.
Asimismo, afirmó que los grandes logros no llegan sin sacudidas ni desafíos:
“Todo lo grande pesa, y tú tienes que desarrollar músculo. Y desarrollar músculo, tú sabes, representa dolor. Si tú le andas cayendo detrás al éxito, vas a tener que abandonar muchos hábitos, porque nada grande viene a traerte paz”.
Sus palabras han generado reflexiones sobre el papel del sufrimiento, la disciplina y el riesgo en el camino hacia una vida plena y significativa.



