Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – La comunicadora Karina Larrauri arremetió contra lo que calificó como una “estrategia peligrosa” del Gobierno dominicano al referirse al manejo comunicacional en torno a la supuesta intervención del Jardín Botánico.
Larrauri destacó que el clamor ciudadano en defensa de este pulmón verde de la capital fue legítimo y justificado, nacido según dijo del silencio oficial que generó incertidumbre durante semanas.
“Pasaron días, pasaron semanas y no hubo una sola palabra oficial, ni una explicación. El silencio del gobierno fue lo que alimentó toda esta conversación”.
La comunicadora recordó que, mientras la ciudadanía organizaba cadenas humanas y movilizaciones en redes sociales, el gobierno permanecía callado, y solo después de una intensa presión social comenzaron a producirse declaraciones. Primero del ministro Administrativo de la Presidencia, José Ignacio Paliza, quien en lugar de explicar pidió no opinar sobre lo que “no se conoce”. Luego el propio presidente Luis Abinader afirmó que “el Jardín Botánico no se toca”, y que incluso se le sumarían 20 mil metros cuadrados adicionales.
Larrauri cuestionó la forma en que fue manejada la narrativa:
“El presidente sale como el gran salvador, como siempre ha salido. Es parte de una estrategia de comunicación del gobierno, pero una muy peligrosa. Porque si desde el principio no se iba a tocar el Jardín, ¿por qué dejaron que se instalara una idea contraria? ¿Por qué no se comunicó clara y oportunamente qué se estaba evaluando?”
Advirtió que esta táctica no es nueva y forma parte de una lógica que busca generar caos informativo, agitar a la población y luego presentarse como solución al problema, al tiempo que se desacredita a la oposición.
“Están utilizando a la ciudadanía con estrategias de campaña. Provocan el conflicto, se quedan callados, y luego salen a resolver lo que ellos mismos crearon. Eso es propaganda política disfrazada de gobernabilidad”.
La comunicadora hizo un llamado a los ciudadanos a mantenerse vigilantes y no permitir ser utilizados con fines partidistas:
“Se está jugando con la salud mental, con la tranquilidad social, y eso no puede ser parte de una estrategia de poder, es muy peligroso gobernar de esa manera”.



