Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – La periodista Julissa Morel alzó la voz de manera contundente tras el asesinato de Bryan de la Rosa, un joven de 30 años al que le arrebataron la vida en plena vía pública de Santo Domingo Este, luego de haber servido como testigo en un caso relacionado al narcotráfico en Boca Chica.
Según relató Morel, el barrio vivía bajo sosobra por el control de un punto de droga y el joven, actuando de buena fe, colaboró con la justicia. Sin embargo, esa valentía le costó la vida.
Morel explicó que este caso no es aislado: en lo que va del año ya se han registrado tres asesinatos de testigos en distintos puntos del país, incluyendo San Francisco y el sector Cienfuegos, en Santiago. Lo que más indignación provoca es que, aun dentro de espacios donde debería existir máxima seguridad como los palacios de justicia los testigos quedan expuestos.
Según narró, De la Rosa fue ultimado durante un receso de audiencia, cuando salió brevemente a refrescarse y comprar algo. “¿Cómo es posible que alguien vaya a ser testigo de un caso y no reciba protección?”, cuestionó la periodista.
La comunicadora advirtió que este tipo de hechos desmotiva a cualquier ciudadano a denunciar delitos o colaborar con las autoridades, pues la percepción es clara: “en este país no existe protección para el que se atreve a hablar”.
Afirmó que, si quien denuncia termina muerto, la ciudadanía optará por callar, permitiendo que el crimen continúe sin control.
“¿En quién vamos a confiar? ¿Cómo se supone que un testigo se sienta seguro si ni en los tribunales hay garantías?”, agregó Morel, exigiendo una reforma urgente en los protocolos de seguridad para testigos en los palacios de justicia del país.



