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Julio Alberto dice aspiraciones de Raquel Peña representa “un desafío histórico”

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Por Bellelyn Castillo


El Pregonero, Santo Domingo. -El comunicador y analista político Julio Alberto Martínez. ha generado un importante debate al señalar que las declaraciones de la vicepresidenta de la República, en su reciente intervención sobre sus aspiraciones presidenciales, representan un “gran desafío histórico” tanto para ella como para el Partido Revolucionario Moderno (PRM).

A través de un análisis detallado de la historia política dominicana, Alberto resalta que ningún vicepresidente ha logrado avanzar desde la Vicepresidencia hasta la Presidencia de la República en un ciclo electoral, por lo que el camino hacia la candidatura presidencial de la actual vicepresidenta constituye un reto sin precedentes.

“Si analizamos la historia desde Trujillo hasta la fecha, ningún vicepresidente ha logrado correr por la candidatura presidencial y ser presidente”, afirmó Julio Alberto, refiriéndose a las figuras más recientes en la política dominicana que, pese a sus altos cargos, no consiguieron ese ascenso a la máxima magistratura del país.

Alberto citó a la doctora Margarita Cedeño, quien fue vicepresidenta durante los dos mandatos de Danilo Medina y primera dama del expresidente Leonel Fernández, pero no logró alcanzar la presidencia.

También mencionó al exvicepresidente Jaime David Fernández Mirabal y a la exministra de Educación y vicepresidenta, Milagros Ortiz Bosch, quienes, a pesar de haber tenido destacadas trayectorias políticas, no pudieron materializar sus aspiraciones presidenciales.

Estos ejemplos, según el analista, reflejan el patrón histórico que, para muchos, constituye una regla no escrita en la política dominicana: los vicepresidentes no logran dar el salto hacia la presidencia.

El comunicador hizo un recorrido por la historia para dar mayor contexto a sus afirmaciones, destacando que incluso en la época post-Trujillo, cuando la República Dominicana vivió momentos de transición y consolidación democrática, figuras como Augusto Lora, quien también fue vicepresidente, no pudieron conquistar la presidencia. En su análisis, Alberto recordó que, incluso después de la dictadura de Trujillo, los intentos de varios vicepresidentes por llegar a la presidencia fueron inútil, lo que podría sugerir que este patrón tiene raíces profundas en la política nacional.

El punto de partida de Alberto se remonta a finales del siglo XIX, cuando, tras la muerte del dictador Ulises Heureaux (“Lilís”), se produjo una transición política que llevó a Horacio Vásquez a la presidencia. En ese momento, Vásquez, tras ser designado por una junta central gobernativa, eligió a su propio candidato vicepresidencial y, juntos, lograron acceder al poder. Sin embargo, este episodio no estuvo exento de tensiones internas, ya que desencadenó una división entre dos facciones políticas conocidas como los “bolos” y los “coludos”, lo que a su vez generó una lucha por el control del poder.