La difamación es un delito grave y que desafortunadamente se comete a diario con el auge de las redes sociales y cuyo único castigo suele ser una disculpa pública como si eso fuese a recoger todo el daño que se causa.
Rubén Maldonado reculó y rápido, tras acusar alegremente a Jochy Gómez de participar en la colocación del supuesto algoritmo que aducen los leonelistas como razón de su derrota.
Carlos Balcarcel hizo una sola llamada diciendo que sabía llegar a Ciudad Nueva y fue suficiente para que el diputado se devolviese y dijera que lo habían malinterpretado, unas excusas y ahí queda todo.
Se está volviendo costumbre, lo que tal vez no saben es que las víctimas no están dejarlo pasar.
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