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India y Pakistán al borde del abismo: una guerra que podría afectar a todo el planeta

Por Abril Peña

ElPregoneroRD- Cuando en 1947 el Imperio Británico se retiró del subcontinente indio, el mapa de Asia cambió para siempre. Nacieron dos países marcados por la religión y la política: India, mayoritariamente hindú, y Pakistán, creado como nación musulmana. Pero la partición dejó una herida abierta que aún hoy sigue sangrando: Cachemira.

Esta región, de mayoría musulmana pero gobernada entonces por un líder hindú, se convirtió en el epicentro de uno de los conflictos más peligrosos del mundo. Desde entonces, India y Pakistán han librado cuatro guerras, numerosos enfrentamientos armados y una escalada permanente que cada cierto tiempo amenaza con desbordarse.

La nueva escalada de 2025

En abril de este año, un atentado en Cachemira administrada por India dejó 26 muertos. India acusó a grupos armados que operan desde territorio pakistaní. La respuesta no se hizo esperar: el 7 de mayo, India lanzó ataques aéreos contra supuestos campamentos terroristas en Pakistán. La respuesta paquistaní fue inmediata, con ataques cruzados que encendieron las alarmas de toda la región.

La tensión creció tanto que ambos países movilizaron tropas a la frontera, expulsaron diplomáticos y suspendieron acuerdos bilaterales clave. Aunque un alto el fuego fue anunciado días después, la paz pende de un hilo.

Un conflicto regional con impacto global

India y Pakistán no solo son vecinos con armas nucleares. También son actores relevantes en el comercio mundial. India, por ejemplo, es uno de los principales exportadores de arroz, trigo, especias y productos tecnológicos. Pakistán es proveedor importante de textiles y alimentos. Cualquier interrupción en sus exportaciones afectaría los precios internacionales.

Ya lo vivimos con Rusia y Ucrania. El bloqueo de cereales y fertilizantes desde el Mar Negro disparó los precios de los alimentos, afectando a los mercados cárnicos que dependen de granos para alimentar al ganado. Lo mismo ocurrió con el petróleo y el gas. Una guerra entre India y Pakistán podría generar un efecto dominó similar, golpeando incluso a economías tan lejanas como las de América Latina.

Además, una crisis prolongada podría provocar un repunte en los precios del acero, la tecnología y los combustibles, ya que India es un jugador importante en estos sectores. La incertidumbre también impactaría los mercados financieros y las inversiones globales.

El peligro nuclear

Lo más preocupante no es solo el impacto económico. India y Pakistán poseen arsenales nucleares considerables. Un conflicto que se salga de control no solo sería devastador para Asia del Sur, sino para la humanidad entera. Un ataque nuclear, aunque limitado, tendría consecuencias climáticas, sanitarias y económicas globales.

Un llamado a la diplomacia

El silencio de los organismos multilaterales y la tibieza de las grandes potencias preocupan. Si algo debería enseñarnos la historia reciente es que las guerras nunca se quedan en las fronteras donde comienzan. El mundo no puede darse el lujo de ignorar lo que pasa entre India y Pakistán. Porque si este conflicto escala, sus efectos no serán solo regionales, serán universales.

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@abrilpenaabreu