Comentarios picantes

Hoy el cuento se llama narcoterrorismo y ayer fue el comunismo

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Estados Unidos usará a la República Dominicana como centro de apoyo logístico en sus operaciones contra Venezuela. Y sí, lo entendemos. Es bueno que sepan que se entiende perfectamente.

Porque no obedecer a los Estados Unidos sería un suicidio político, económico y geoestratégico. Y todo organismo vivo —país, gobierno o individuo— hace lo necesario para evitar su propia muerte.

Aceptémoslo sin maquillaje: El nearshoring que nos venden como bendición para atraer inversiones es la misma cadena que nos amarra a una condición puertorriqueñizada: socios asociados sin voz ni voto, parte del engranaje norteamericano en la disputa por las inmensas riquezas de Venezuela.

Hoy el cuento se llama narcoterrorismo. Ayer fue el comunismo. Antes, las armas de destrucción masiva de Irak. Siempre hay un nombre nuevo para justificar lo mismo.

Y ahí entramos nosotros… sin opción real de decir que no.

La dependencia absoluta —económica, militar, diplomática y hasta cultural— nos dejó sin margen. Estados Unidos controla nuestra economía, nuestras instituciones y hasta nuestra llamada sociedad civil… ese “poder blando” que es más duro que cualquier portaaviones.

Por eso, no nos llamemos a engaño: No estábamos en condiciones de negarnos. No teníamos alternativa. Era esto… o el abismo.

La política, como la vida, no se alimenta de ideales: se alimenta de realidades. Y la realidad es que el mismo nearshoring que hoy celebramos como desarrollo… es la atadura que nos convierte en pieza útil dentro de un tablero que no manejamos.