Por Abril Peña
Lo sucedido en la Duarte con el ciudadano de origen Chino no debió suceder, pero sucedió y la amarga experiencia debiera de servir para echar un ojo a dos temas: lo que está sucediendo en esos comercios y a la legislación que tiene que ver con la defensa propia y a los abusos de los empleadores.
A lo primero porque todo mundo sabe que esas tiendas en esas zonas están llenas de chinos y haitianos que no hablan el idioma, nadie sabe su estatus legal y es bastante obvio que abusan de los empleados, que cliente no ha visto episodios como el sucedió sin llegar a extremo que llegó este? Somos muchos y me incluyo, el jóven le tiró algo, la pateó y luego se para en actitud de macho alfa… amenazante, de hecho si se fijan nadie está sorprendido por lo que él hace y lo ven muy normal, chequeense ahora que le pasa a alguien que haga algo asà en USA por ej, ya que nos gusta tanto usarlo de ejemplo; lo otro es que aquà no existe defensa la propia o al menos no como la conocemos por las noticias y pelÃculas extranjeras, aquÃ, es una atenuante pero no te exime de culpa y para que se considere como tal, la vÃctima (el chino) debÃa de tener un elemento punzante para que ella pudiese responder con las tijeras, en resumen la respuesta debe ser proporcional a la amenaza, a pesar de que es absurdo que en un momento de peligrosidad uno salga a buscar algo parecido a con lo que lo atacan y la fuerza masculina no es «proporcional» a la femenina.
 Por otro lado cobertura dada es para hundir más a esa jóven, el que no ve el video completo y sólo lee los titulares que es lo más común en esta sociedad, pensará algo muy distinto a lo sucedido en el vÃdeo.
Finalmente la resolución de conflictos de manera pacÃfica y manejo de la ira, deberán ser materia de escuela, porque aunque existiese la provocación, el asunto no debió llegar hasta donde llegó, aunque es muy fácil opinar desde la tranquilidad de un teclado, y no desde la desesperación de un empleado vejado y en necesidad y con pocas herramientas emocionale, lamentablemente estás explosiones de violencia se están volviendo cada vez más comunes.



