Cultura Editorial Educación

¿Himno lésbico nacional ? !Así no ¡

Compartir

@abrilpenaabreu

Ser disruptor, creativo o distinto al momento de protestar por lo que se considera una discriminación no es delito. Vivimos en democracia, y la libertad de expresión es uno de sus pilares. Pero cuando, montado en esa libertad, alguien decide modificar el Himno Nacional, ya no es ingenio ni protesta. Es un delito, y uno que debe ser sancionado de manera ejemplar.

La Ley 210-19 regula de forma expresa el uso debido e indebido de nuestros símbolos patrios —entre ellos, el Himno Nacional— y advierte que ciertas libertades, cuando se desbordan, dejan de ser derechos para convertirse en faltas. Porque sí: la democracia tiene límites, y los derechos no son absolutos. Los símbolos patrios no son decorado institucional. Son la representación gráfica de lo que somos, del sacrificio de los que murieron para que hoy tengamos una patria libre… y, lamentablemente, también para que algunos la malgasten en banalidades.

Nuestro himno, además de hermoso, es cultura, es arte, es identidad. Representa los sueños de José Reyes y la interpretación de los ideales trinitarios. Es un legado que nos une, no una canción cualquiera a disposición del capricho personal o la agenda del día.

Que alguien se haya atrevido a modificarlo para convertirlo en un “himno lésbico” no es arte, no es protesta, no es disrupción: es una afrenta grave. Y como tal, no debe ser perdonada. Porque si hoy se irrespeta el himno, mañana sabrá Dios qué será lo próximo. Este “dejar hacer” continuo está lacerando los valores patrios y fracturando el alma de nuestra sociedad.

Y ojo: no es porque sea lésbico. Pudiese haber sido cualquier otro tema. No se trata de orientación sexual, sino de límites básicos de respeto. Hay teclas que no se tocan. Para exigir lo que entiendes como tus derechos no necesitas lacerar los derechos ajenos. El mundo no tiene que adaptarse a tus sueños, solo respetarlos. Y eso es vivir en sociedad. Lo impuesto —ni siquiera lo dulce— gusta, y cosas como esta solo generan rechazo.

La ley es clara. El artículo 37 de la Ley 210-19 establece que es un ultraje al Himno Nacional cambiar su letra o su música, y el artículo 38 fija penas de 15 a 30 días de prisión y multas de 1 a 5 salarios mínimos.

Hacer cumplir la ley no es discriminación, es enviar un mensaje de que sabemos quiénes somos, y de que como nación, no permitiremos que se laceren nuestros símbolos, porque al hacerlo, se lacera el alma misma de la patria.

Así no.