Editorial

Hay que ponerle atención a los detalles del turismo

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República Dominicana ha puesto en el turismo la mayor de sus esperanzas y no es para menos, por algo no hemos podido sustituir «República Dominicana lo tiene todo» y es porque la frase nos describe a cabalidad y es una fuente que bien manejada es casi inagotable.

Pero de nada vale que Luis Abinader y David Collado anden por el mundo vendiendo nuestras bondades, si no se le presta la debida atención a los detalles, no es solo tener buenas playas y ríos, debe ser parte de un plan más integral, aquí pocos puntos cumplen con los requisitos mínimos para satisfacer los gustos de un público cada vez más exigente y que demanda más que un buen paisaje.

La entrada de Samaná deja todo que desear y como primera mirada a un destino paradisíaco es por decir lo menos decepcionante, los muelles con muestras de deterioro y playas hermosas como la del Valle no solo tienen las vías de acceso destruidas si no que no hay ni un tarantín donde beber ni agua, porque el excesivo celo dejó a los turistas sin comercios ni baños, lo salva la belleza de su entorno y el don de gente de sus habitantes.

Montecristi es otro destino paradisíaco con poca suerte para recibir cariño, Miches, Barahona, Boca Chica y la lista podría continuar punto por punto, la mayoría de los destinos turísticos del país conocidos y no tan conocidos, y casi todos cogean o en obras públicas, telecomunicaciones, ofertas culinarias, oferta cultural, artística, buena señalización, seguridad, ornato, etc.

Si queremos ganar a Cancún tendremos que sector público y privado  hacer un esfuerzo y poner a la altura del escenario que nos ha dado la naturaleza la parte que nos toca. 

elpregonerord@gmail.com