Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – El psiquiatra Héctor Guerrero Heredia alertó sobre los efectos acumulativos del consumo de alcohol en la población dominicana, destacando que una de las principales causas sociales del alto consumo es la búsqueda de “desestrés”, sin que se tenga conciencia del impacto silencioso que esto provoca en el organismo, especialmente en el hígado.
“El alcohol para producir su efecto en el cerebro tiene que pagar un peaje, y ese peaje es el hígado”, explicó Guerrero Heredia durante una intervención radial, subrayando que muchas personas consumen alcohol de manera aparentemente inofensiva por años, sin advertir el daño que se va acumulando.
El especialista advirtió que esta práctica se convierte en una trampa biológica:
“Quizás usted es una persona tranquila, que nunca ha peleado, que se bebe sus tres tragos, llega anestesiado a su casa y no causa conflictos. Pero si tiene 20 o 30 años bebiendo, su hígado lo está pagando”.
Guerrero Heredia señaló que el alcohol, al convertirse en azúcar dentro del organismo, agrava aún más el impacto en personas con malos hábitos alimenticios, como el consumo excesivo de frituras y carbohidratos.
“Imagínese ese hígado, recibiendo grasa por un lado y alcohol convertido en azúcar por el otro. Es una bomba de tiempo”.
El psiquiatra recordó que muchas personas en la etapa de los 50 o 55 años aún tienen una larga vida por delante, pero su calidad de vida puede verse comprometida por enfermedades como la cirrosis hepática, una de las principales complicaciones del consumo crónico de alcohol.
“La barriga cervecera no es solo estética, es un síntoma de que algo anda mal. Si usted sigue bebiendo, es muy probable que termine desarrollando una enfermedad hepática grave”.
Guerrero Heredia hizo un llamado a la población a tomar conciencia sobre el consumo habitual de alcohol y su impacto silencioso a largo plazo, enfatizando que cuidar la salud mental también implica proteger el cuerpo de hábitos autodestructivos.



