Por Nena Rodríguez
El Pregonero, Santo Domingo – El gastroenterólogo Sidney Espinoso señaló que el síndrome de intestino irritable representa una de las principales causas de ausentismo laboral a nivel mundial, afectando entre un 15 % y 20 % de la población.
El especialista explicó que esta condición se caracteriza por síntomas clínicos bien definidos, de acuerdo con los criterios de Roma IV, un consenso médico internacional utilizado para su diagnóstico.
“Según Roma IV, se trata de dolor abdominal que ocurre una o más veces por semana durante al menos tres meses, asociado a cambios en la frecuencia de las evacuaciones o en la forma de las heces”, indicó Espinoso.
El especialista detalló que los pacientes pueden presentar estreñimiento, diarrea o alternancia entre ambos, además de alteraciones en la consistencia de las heces, como evacuaciones en forma de bolitas, heces blandas o fragmentadas.
Espinoso explicó que el origen del trastorno está relacionado principalmente con una disfunción en el eje cerebro-intestino.
“El cerebro envía señales al intestino a través del sistema nervioso simpático y parasimpático. Cuando esa comunicación se altera, el cerebro puede sobre reaccionar y amplificar el dolor”, señaló.
Agregó que este fenómeno genera un círculo vicioso entre el intestino y el cerebro: el mal funcionamiento intestinal incrementa la respuesta cerebral al dolor, lo que a su vez aumenta la ansiedad y empeora los síntomas.
“Es un intercambio constante cerebro-intestino e intestino-cerebro. El estrés y la ansiedad juegan un papel importante en la evolución del cuadro”.
El especialista también destacó que, en muchos casos, el manejo del síndrome puede requerir apoyo psicológico o psiquiátrico, incluyendo el uso de ansiolíticos o antidepresivos, como parte del abordaje integral del paciente.



