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Gastroenterólogo advierte sobre los riesgos de priorizar la belleza por encima de la salud

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El Pregonero, Santo Domingo.–El gastroenterólogo Sidney Espinosa advirtió sobre lo que calificó como una “locura con el tema de la belleza”, al señalar que cada vez más personas recurren a esteroides, hormonas de crecimiento y medicamentos anabólicos para mejorar su apariencia física, sin tomar en cuenta las consecuencias que estas prácticas pueden generar en la salud.

 

“Es bueno que la mujer se vea bella, que el hombre se vea bello también, o bien presentado. Pero no podemos sacrificar la salud. Una cosa es que tú te veas bonito por fuera y podrido por dentro”, expresó el especialista.

 

Espinosa afirmó que ha atendido pacientes que, pese a presentar una apariencia física saludable, han desarrollado daños importantes en el hígado debido al uso de sustancias destinadas a aumentar la masa muscular o mejorar el rendimiento físico.

 

“Yo he tenido muchos pacientes con buen estado físico, cuyo hígado ya lo han destruido usando algún tipo de esteroide, hormonas del crecimiento o medicamentos anabólicos”, sostuvo.

El especialista también se refirió al creciente interés por susta

ncias promocionadas como tratamientos rejuvenecedores, entre ellas el NAD+ (nicotinamida adenina dinucleótido), un compuesto relacionado con procesos de producción de energía dentro de las células.

 

Explicó que estas sustancias han sido vinculadas con beneficios como una mejor producción de energía celular, mayor resistencia, mejor sensibilidad a la insulina y efectos neuroprotectores. Sin embargo, aclaró que el uso de estos preparados todavía requiere cautela y que no todo lo que se promociona como tratamiento rejuvenecedor cuenta necesariamente con aprobación regulatoria para todas sus aplicaciones.

 

Espinosa indicó además que, aunque los eventos graves asociados a estos tratamientos no son frecuentes, pueden presentarse complicaciones importantes, especialmente cuando existe una reacción alérgica, una administración inadecuada, una sobredosis o contaminación del producto.