Política

Fundación Padrino repudia que Melanio Paredes acuse al barrio de tomar por asalto las aulas

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El Pregonero, NEYBA, Bahoruco: El presidente de la Fundación Padrino de la Educación y el Desarrollo, el exlegislador Rafael Méndez, calificó de deplorables, discriminatorias y penosas las recientes declaraciones del exministro de Educación, Melanio Paredes, quien afirmó que «el barrio ha tomado por asalto las aulas», al tiempo de considerar que recurrir a una metáfora de corte militar y delictiva representa un sesgo clasista inaceptable que despoja al estudiante marginado de su condición de sujeto de derechos, colocándolo injustamente en el rol de un invasor.

“El lenguaje utilizado por el exfuncionario entraña una peligrosa criminalización de la pobreza y del origen social, constituyendo una coartada perfecta para justificar el estrepitoso fracaso de las políticas de reforma escolar”, apuntó, y agregó: “Resulta de una profunda irresponsabilidad que quienes han dirigido los destinos educativos del país pretendan culpar a las deficiencias del entorno comunitario por las debilidades del sistema, en lugar de asumir la incapacidad del Estado para ofrecer entornos verdaderamente transformadores”.

Méndez enfatizó que el barrio no puede ser tipificado como un monolito de delincuencia e incultura, ya que en esos entornos vulnerables conviven miles de familias honestas y trabajadoras que madrugan diariamente inculcando valores de dignidad y superación a sus hijos, por lo que “invito formalmente al exministro a retirar una aseveración que lástima el honor de los sectores populares, recordándole que esos niños, niñas y adolescentes no acuden a los planteles a perpetrar ningún asalto, sino a buscar el pan de la enseñanza como el único salvoconducto legítimo para salir de la miseria”.

El ex diputado por la provincia Bahoruco, y presidente de la entidad social instó a las autoridades y técnicos educativos a dejar atrás los prejuicios que miran al estudiante marginado con sospecha y desprecio, para enfocarse en dotar a las escuelas de las herramientas pedagógicas y psicológicas necesarias.

“El verdadero desafío de la educación pública dominicana no consiste en blindar las aulas frente a la realidad social, sino en lograr que el sistema educativo recupere su autoridad moral e influencia histórica para que sea la escuela la que, de manera pacífica, transforme de raíz la cultura de su entorno”, subrayó.