El Pregonero, Samaná, R.D. –El presidente provincial del Partido Fuerza del Pueblo en Samaná, Aristóteles Newman, calificó como justos y legítimos los reclamos que vienen realizando decenas de comunidades de la provincia ante la prolongada falta de agua potable y el abandono de las autoridades.
El dirigente político llamó la atención del Gobierno Central para que intervenga con urgencia la crisis que afecta a miles de familias, al tiempo que criticó la falta de respuesta de las autoridades provinciales, las cuales, según afirmó, «no han realizado las acciones necesarias para solucionar un problema que cada día deteriora más la calidad de vida de la población».
Newman señaló que las recientes protestas realizadas por los residentes del Distrito Municipal de Las Galeras reflejan el nivel de desesperación de los ciudadanos, quienes llevan más de quince días sin recibir el servicio de agua potable.
Indicó que esta situación no es exclusiva de Las Galeras y explicó que en la comunidad de Monte Rojo más de 400 familias llevan más de tres años sin recibir el servicio de agua potable, mientras que comunidades como El Francés y La Palmilla también enfrentan serias dificultades por la falta del suministro.
Asimismo, sostuvo que en el municipio de Santa Bárbara de Samaná los sectores de La Canasta, Loma Colplín, Cascabel, Loma Colón y Telecable presentan constantes irregularidades en el servicio, afectando a cientos de familias que dependen diariamente del suministro de agua.
«Los reclamos de los ciudadanos son completamente justos. El acceso al agua potable es un derecho fundamental y las autoridades tienen la obligación de garantizarlo. No se puede seguir ignorando una situación que afecta la salud, la economía y la dignidad de miles de personas», expresó.
El presidente provincial de la Fuerza del Pueblo reiteró que la organización política respalda las demandas de las comunidades, siempre que las manifestaciones se desarrollen de manera pacífica y dentro del marco del respeto a la ley.
Finalmente, exhortó al Gobierno a asumir con responsabilidad la solución definitiva del problema, advirtiendo que la población no puede continuar soportando la falta de un servicio tan esencial mientras las autoridades permanecen indiferentes ante una realidad que se agrava cada día.



