Por Pedro Angel
El Pregonero, Santo Domingo.- Un estudio reveló algo novedoso sobre microbiota y obesidad infantil: que los niños con obesidad presentan una menor diversidad bacteriana en su microbiota intestinal en comparación con los de peso normal.
La investigación, liderada por la española Universidad de Navarra y publicada en la revista Nutrición ClÃnica, refuerza la idea de que la composición microbiana puede ser un indicador temprano del riesgo de obesidad infantil.
También se identificó «enterotipos» o firmas bacterianas especÃficas y que el llamado Enterotipo 3, dominado por el género Segatella se asoció con mayores probabilidades de sufrir obesidad.
Por el contrario, los niños con peso normal o bajo presentaban una mayor abundancia de bacterias como Akkermansia o Alistipes, que suelen asociarse a un perfil metabólico más saludable.
El estudio analizó qué hacen esas bacterias y los resultados muestran que, en niños con exceso de peso, las funciones de la microbiota están alertadas.
EspecÃficamente se detectó la reducción en las rutas encargadas de producir vitaminas esenciales, como vitamina B6, en la capacidad de degradar carbohidratos complejos.
Los hallazgos sugieren que estos cambios podrÃan influir en la forma en que el organismo infantil gestiona la energÃa y los nutrientes, reforzando la idea de que la microbiota no es solo un reflejo del peso actual, sino un actor metabólico que podrÃa influir en el desarrollo de la obesidad desde las etapas más tempranas de la vida.
El estudio se ha llevado a cabo en el marco de proyecto impulsado por el Centro de Investigación Biomédica en Red de FisiopatologÃa de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), uno de los mayores estudios españoles sobre obesidad infantil, que sigue, mediante técnicas avanzadas de secuenciación genética, a más de mil 100 niños de entre 3 y 6 años en siete ciudades españolas.
Fue financiado por el Instituto Danone, CIBEROBN, EIT-FOOD (cofinanciado por la Unión Europea), el Ministerio de Ciencia e Innovación, la Generalitat Valenciana y el Gobierno de Navarra. Esta colaboración permitió consolidar una cohorte amplia y representativa.
Además de la Universidad de Navarra, participan múltiples centros de investigación españoles, como IMIBIC, el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago, el Institut Pere Virgili, la Universidad de Valencia y otros.



