Internacional

Estados Unidos levanta las sanciones contra Jorge Rodríguez en un nuevo paso hacia la normalización con Venezuela

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La decisión beneficia al presidente de la Asamblea Nacional y principal interlocutor del Gobierno en el diálogo político con la oposición. Washington ya había retirado en abril las sanciones contra la presidenta Delcy Rodríguez.


EL PREGONERO, CARACAS — El Gobierno de Estados Unidos levantó este miércoles las sanciones económicas contra Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y uno de los principales interlocutores del proceso de diálogo político iniciado en el país, en una nueva medida que se suma al acercamiento diplomático y económico entre Washington y Caracas.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro estadounidense, anunció la eliminación de Rodríguez de su lista de personas sancionadas, en la que figuraba desde septiembre de 2018. La institución no precisó los motivos de la decisión.

La medida supone el levantamiento de las restricciones financieras individuales que pesaban sobre el dirigente venezolano, hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien también fue retirada de la lista de sanciones estadounidenses el pasado 1 de abril.

La decisión se produce en un momento de intensificación de los contactos entre ambos países, que han pasado de una etapa de confrontación política a una relación de cooperación en áreas como la energía, la inversión y la recuperación económica venezolana.

Un papel central en el diálogo político

Jorge Rodríguez desempeña actualmente un papel destacado en las negociaciones entre el Gobierno venezolano y un sector de la oposición, iniciadas con el respaldo de Washington para explorar acuerdos sobre reformas institucionales y la celebración de futuros procesos electorales.

Como presidente de la Asamblea Nacional, también ha participado en la tramitación de reformas legislativas orientadas a facilitar la inversión privada y extranjera, particularmente en sectores estratégicos de la economía.

El levantamiento de las sanciones se produce mientras continúa ese proceso de negociación, en el que participan representantes del oficialismo y de un bloque opositor encabezado por Dinorah Figuera.

Aunque Washington no ha vinculado oficialmente la eliminación de Rodríguez de la lista de sancionados con las negociaciones políticas, la medida representa un cambio significativo en el tratamiento estadounidense hacia una de las principales figuras institucionales de Venezuela.

Una nueva etapa en las relaciones bilaterales

La retirada de las sanciones se suma a otras decisiones adoptadas por la Administración del presidente Donald Trump desde que Delcy Rodríguez asumió la presidencia encargada de Venezuela en enero de 2026, tras la operación militar estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro.

Desde entonces, ambos gobiernos han impulsado una agenda de cooperación económica y energética, acompañada de contactos políticos de alto nivel y medidas de flexibilización de determinadas restricciones financieras.

Entre los principales acontecimientos de ese proceso destaca el encuentro celebrado en septiembre entre Trump y Rodríguez en Nueva York, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, así como los acuerdos alcanzados para ampliar la participación estadounidense en la industria petrolera venezolana.

Washington también ha adoptado medidas para facilitar determinadas operaciones financieras y comerciales relacionadas con Venezuela, en un contexto en el que el Gobierno venezolano busca atraer inversiones, reactivar su economía y ampliar sus relaciones internacionales.

La decisión anunciada este miércoles tiene un significado adicional por afectar a uno de los responsables de conducir las negociaciones políticas internas, en un momento en el que ambas partes mantienen abiertas las conversaciones sobre reformas institucionales y garantías para futuros procesos electorales.

El levantamiento de las sanciones individuales contra los dos hermanos Rodríguez constituye uno de los cambios más visibles en la política estadounidense hacia la actual dirección del Estado venezolano, aunque continúan vigentes otras sanciones y restricciones de Washington relacionadas con el país.