ElPregoneroRD- Santo Domingo.– En medio del auge de medicamentos como Ozempic, Wegovy, Mounjaro y la tirzepatida, utilizados para la pérdida de peso, especialistas en salud alertan sobre los riesgos de su uso indiscriminado y sin supervisión médica, al tiempo que aclaran su verdadero propósito clínico.
Durante una entrevista en el programa RDAL Descubierto, la doctora Tami Toribio Rivera, especialista en nutrición clínica, obesología y medicina estética, explicó que estos fármacos pertenecen a la familia de los agonistas del GLP-1, originalmente desarrollados para el tratamiento de la diabetes, pero que posteriormente demostraron efectividad en la reducción de peso.
La especialista enfatizó que la obesidad debe ser entendida como una enfermedad metabólica crónica, y no como una falta de disciplina personal. “Involucra factores hormonales, genéticos y de estilo de vida, y está asociada a condiciones como hipertensión, dislipidemia y mayor riesgo cardiovascular”, señaló.
En ese sentido, explicó que estos medicamentos actúan regulando la insulina, disminuyendo el apetito y aumentando la sensación de saciedad, lo que facilita la pérdida de peso. Sin embargo, advirtió que su uso debe estar estrictamente indicado y supervisado por un profesional de la salud.
“Muchas personas los están utilizando sin evaluación médica, con dosificaciones incorrectas y sin conocer su condición metabólica, lo que puede generar efectos adversos importantes”, indicó.
Entre los posibles efectos secundarios, mencionó alteraciones gastrointestinales como náuseas, vómitos, estreñimiento o diarrea, así como pérdida de masa muscular, caída del cabello, flacidez y, en casos más severos, complicaciones que pueden afectar la calidad de vida del paciente.
Asimismo, destacó que estos tratamientos están dirigidos a pacientes con sobrepeso u obesidad, especialmente cuando existen comorbilidades como resistencia a la insulina, hipertensión o dislipidemia, y no deben ser utilizados con fines meramente estéticos.
Otro aspecto abordado fue el llamado “efecto rebote”. Según explicó la doctora Toribio, al suspender el medicamento sin haber implementado cambios en el estilo de vida, es común que el paciente recupere el peso perdido.
“El medicamento es una herramienta, no una cura. Si no hay cambios en la alimentación, el ejercicio, el descanso y la salud emocional, el paciente volverá a ganar peso”, afirmó.
En relación con los efectos estéticos derivados de la rápida pérdida de peso, como la flacidez facial, la especialista señaló que pueden ser manejados mediante tratamientos complementarios como bioestimuladores de colágeno, suplementación nutricional y cuidados dermatológicos, siempre bajo supervisión profesional.
Finalmente, reiteró que tanto estos medicamentos como la cirugía bariátrica son opciones válidas dentro del tratamiento de la obesidad, pero su éxito depende del compromiso del paciente con un cambio integral y sostenido en sus hábitos.
“La clave no es perder peso rápidamente, sino lograr resultados sostenibles en el tiempo que mejoren la salud y la calidad de vida”, concluyó.



