Por Kelvin Ortiz Faña
Santo Domingo. – Aunque Luis Abinader ha sido enfático en que no buscará un tercer mandato consecutivo, la posibilidad de una reelección en 2028 sigue siendo tema de análisis en círculos políticos, académico, mediáticos del país y en el Partido Revolucionario Moderno (PRM), por la cantidad de aspirantes presidenciales.
Actualmente, la Constitución de la República prohíbe la reelección presidencial consecutiva más de una vez. Abinader fue electo en 2020 y reelecto en 2024, por lo que, según el marco legal vigente, no podría aspirar nuevamente en 2028 sin una reforma constitucional, sim embargo, con la reforma que hizo y la proclamación de la nueva Constitución, el líder del PRM se encuentra agotando su primer período de la Carta Magna.
De Abinader presentarse a una reelección, el expresidente Danilo Medina, también lo podría, ya que en la actual Constitución lo habilita para las elecciones del 2028.
El propio presidente Abinader ha reiterado en varias ocasiones que no buscará mantenerse en el poder más allá de 2028. Sin embargo, la política dominicana ha demostrado que los escenarios pueden cambiar rápidamente si hay presión interna y popularidad sostenida, como el caso de Danilo Medina en el 2015 y su intento de presentarse en el 2020.
Abinader mantiene altos niveles de aprobación, incluso después de su reelección. Si logra consolidar sus promesas de desarrollo y lucha contra la corrupción, sectores dentro del PRM podrían impulsar un movimiento para habilitarlo constitucionalmente.
Una reforma constitucional sería políticamente sensible. Podría generar rechazo en sectores democráticos, abrir grietas dentro del PRM y provocar tensiones sociales, como ha ocurrido en el pasado con intentos de modificación constitucional.
Lo más factible hasta ahora es que Abinader apueste por un relevo dentro del PRM que represente la continuidad de su proyecto político (Raquel Peña, David Collado Wellington Arnaud, Eduardo Sanz Lovatón, Tony Peña, entre otros), y que él mismo se proyecte como figura de liderazgo moral y guía estratégica de su partido.
Si bien jurídicamente es imposible hoy y políticamente poco probable a corto plazo, la historia política dominicana demuestra que nada es definitivo.
La continuidad de Luis Abinader en el poder más allá de 2028 dependería de un contexto político que lo justifique. Por ahora, su discurso sigue siendo el de un presidente que cumplirá con los límites constitucionales.



