Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – La comunicadora Erika Infante reflexionó sobre los límites y responsabilidades que implica mantener una vida pública, al considerar que quienes tienen exposición ante la sociedad deben ser conscientes de que sus acciones pueden repercutir en las instituciones, plataformas o marcas con las que están vinculados.
Infante aclaró que no considera que determinadas críticas representen necesariamente un intento directo de perjudicar a una persona, pero reconoció que pueden existir excesos en la manera en que se abordan estas situaciones.
“Nosotros, que tenemos la responsabilidad de llevar una vida pública y hacer un ejercicio público, tenemos que saber que nuestra vida no nos pertenece a nuestro ciento por ciento”.
La comunicadora explicó que una figura pública puede representar a distintas entidades, marcas o plataformas, por lo que sus actuaciones pueden generar percepciones sobre quienes confían en su imagen.
No obstante, también sostuvo que corresponde a las marcas tomar sus propias decisiones y rechazó cualquier intención de promover un perjuicio moral o laboral contra la persona involucrada.
Infante concluyó haciendo un llamado a la responsabilidad individual y a la capacidad de reconocer cuándo una situación sobrepasa determinados límites.
“Como profesional, como madre, como adulto usted debe de medirse y si usted está en una condición que sobrepasa los límites usted también tiene que autocorregirse”.



