Las sociedades del mundo de hoy cada día están bajo una fuerte presión mediática como nunca y es que en lo que tenemos del siglo XXI el mundo de la información va a un nivel que es realmente sorprendente, ya no tenemos capacidad real para determinar que es verdad y que es mentira.
En una constante convulsión por los fenómenos de la migración, la raza, la religión, las posturas políticas y la batalla cultural que es la más compleja y al mismo tiempo transversal a todo lo demás, se nos invita a ser tolerantes y hacernos de la vista gorda con relación a los temas y cuando muchos de ellos están ligados a causas en principios positivas como es el caso de la cultura Waste.
En qué consiste esta cultura «Waste» la misma está ligada en salvar el mundo del desastre ecológico del que somos parte por ser consumidores de este mundo industrial y que con un estilo de vida más sostenible el impacto al medio ambiente en un futuro no muy lejano será posible la salvación del mundo…que esto sea muy bueno no quiere decir que esto sea verdad y que al mismo tiempo nos desenfoque de la realidad que hay detrás de estás distracciones que trae el mundo de hoy.
El otro movimiento es el de la Cultura «Woke» está de por si es desde un punto de vista negativa por la agenda que trae detrás y que la misma se asocia con la cultura mal empleada del feminismo Ideológico, la agenda GLTB y por los Neonazis, entre otros grupos que se cubren detrás de todos estos movimientos con el objetivo de llevar a cabo sus verdaderas intenciones.
En el caso de los «Woke» que están íntimamente ligados con el verbo Wake despertar (Desperté/Woke), está ligado a la lucha racial y de tipo de exterminios del aparato propagandístico Hitleriano y en Estados Unidos de las minorías raciales y de otras corrientes que se asocian al término, y es precisamente está su dificultad para que la misma pueda mutar en los ambientes académicos y de propagación informativa y la misma pueda enganchar a todas estás vertientes con un mismo término.
Como podemos ver estos movimientos son productos de las tendencias que arropan las sociedades del mundo occidental y que al mismo tiempo son utilizadas por los enemigos del sistema con los argumentos de izquierda y de derecha que ya no sabemos hacía que punto realmente es que siguen por todo lo que trae la posverdad detrás de todos estos camuflajes que tenemos en la actualidad tanto en la literatura, cine, comunicación digital y tradicional que tiene defensores y detractores que son utilizados como conejillos de indias de las grandes corporaciones, los grupos de élites, de Estados y de otras asociaciones religiosas e ideológicas que tienen planes ocultos y se cubren con estas marañas.
Al final de la jornada Titania Mcgrath, Siri, Bixbi, entre otros importantes nombres ficticios en el caso primero de la protagonista o no sé cómo llamar a la supuesta poeta feminista del Libro Woke, creado por humorista Británico Andrew Doyle o los asistentes virtuales de nuestros dispositivos como es el caso de iPhone con Siri y Samsung con Bixbi y los demás que serán por trillones que vendrán en un mundo matizado por la automatización de las IA y controlado por los elementos que ya el escritor Isaac Asimov nos describe en su novela «Yo, Robot», mientras tanto la cultura Waste y Woke al parecer llegaron para quedarse o para darle el último tiro de gracia a esta batalla cultural que vive el mundo de hoy.



