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Enfermedad Arterial Periférica: silenciosa y hasta 12% en RD la podría sufrir

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Pedro Angel

 

El Pregonero, Santo Domingo.- El cirujano vascular y torácico Luis Farington aseguró que la Enfermedad Arterial Periférica (EAP) es una patología silenciosa y frecuente que compromete el flujo sanguíneo hacia las extremidades, especialmente las piernas.

Y aporta un dato aterrador: la pudiera estar padeciendo hasta por el 12 por ciento de la población dominicana y hasta un 20 por ciento en mayores de 70 años.

El también profesor universitario alertó que los pacientes con EAP presentan un riesgo tres o cuatro veces mayor de sufrir un infarto al miocardio o accidente cerebro vascular (ACV).

Llamó a la población a llevar estilos de vida saludables y visitar al médico con frecuencia, para prevenirla.

Aseguró que esta patología es un enemigo silencioso que puede costar la vida y hasta una pierna.

Describió que uno de sus síntomas más característicos es la claudicación intermitente, un dolor al caminar que obliga a detenerse y que mejora con el reposo.

“Es importante, sin embargo, que hasta un 70 u 80 por ciento de los pacientes pueden ser asintomáticos”, comentó el especialista, quien ofrece consulta en la Clínica Unión Médica, de Santiago.

Aseguró que, por ser silenciosa, los pacientes acuden generalmente de manera tardía a revisión.

“Esta enfermedad está estrechamente relacionada con factores de riesgo modificables como el hábito de fumar, el sedentarismo, diabetes mellitus, hipertensión arterial, la dislipidemia (colesterol y triglicéridos altos) y la obesidad”, sostuvo.

El doctor Farington, un profesor de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), sostuvo que, desde el punto de vista clínico, la enfermedad arterial no solo afecta las extremidades, sino que es un marcador de enfermedad cardiovascular sistémica.

Las complicaciones tienden a ser relevantes y potencialmente graves e incluyen eventos cardiovasculares mayores, como infartos e ictus, isquemia crítica de extremidades, que puede terminar en amputación o pérdida de la extremidad con mortalidad cercana al 20 por ciento en el primer año de la enfermedad.

“Se pueden presentar complicaciones en extremidades, como úlceras y gangrena, más frecuentes en fases avanzadas, especialmente en pacientes diabéticos”, indicó el especialista, egresado de la residencia de cirugía vascular y endovascular del Hospital Regional Dr. José María Cabral y Báez, de Santiago.

“Además, esta enfermedad circulatoria es considerada la tercera causa de morbilidad aterosclerótica, después de la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular”, explicó.

Precisó que, en sus etapas iniciales, puede pasar como ladrón en la noche, desapercibido. “A medida que progresa, pueden aparecer síntomas como hormigueo, calambres, dolor al caminar distancias cortas e incluso dolor en reposo y úlceras o heridas que no cicatrizan, frialdad en los pies o ausencia de pulsos”.

La prevención -dijo- es la medicina más accesible se basa en el control de los factores de riesgo y la adopción de un estilo de vida saludable esto incluye abandono del tabaco, actividad física regular, control de glucosa, presión arterial y colesterol, dieta equilibrada y cuidado riguroso de los pies.

“En casos avanzados, puede ser necesario añadir tratamiento farmacológico y procedimientos o cirugías de revascularización”, puntualizó, en un artículo publicado en el portal www.resumendesalud.net, especializado en informaciones médicas.