El Pregonero, Santo Domingo.– En apenas una semana, el presidente Luis Abinader ha visto cómo dos de sus designaciones fueron rechazadas por los propios funcionarios nombrados, una situación poco habitual que ha llamado la atención en el escenario político.
El primer caso corresponde al cineasta y productor de televisión Alfonso Rodríguez, quien anunció que declinó su designación como embajador adscrito al Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), cargo al que había sido nombrado días después de ser removido como cónsul general de la República Dominicana en Los Ángeles, California.
Rodríguez comunicó su decisión mediante una carta dirigida al presidente Luis Abinader, en la que agradeció la confianza depositada en él durante más de seis años al frente del consulado dominicano en la Costa Oeste de Estados Unidos. Explicó que ha decidido cerrar su etapa en el servicio exterior para dedicarse por completo a sus proyectos en el cine y la televisión.
El segundo rechazo se produjo con el dirigente político Carlos Gabriel García, quien declinó la designación como cónsul general de la República Dominicana en Los Ángeles, cargo que le había sido conferido mediante el decreto 418-26.
García explicó que tomó la decisión luego de consultar a los principales dirigentes de su proyecto político en una Asamblea Nacional, donde se concluyó de manera unánime que debía permanecer en el país para continuar fortaleciendo la estructura política que encabeza.
El dirigente sostuvo que aceptar el consulado habría representado un beneficio estrictamente personal y no un aporte al proyecto político que ha venido construyendo durante años.
“Entendimos que mi permanencia en el país es más útil para el fortalecimiento del proyecto y para quienes nos han acompañado durante todo este tiempo”, expresó.
Los rechazos consecutivos de Carlos Gabriel García y Alfonso Rodríguez colocan bajo el foco las recientes designaciones realizadas por el presidente Luis Abinader, al tratarse de dos nombramientos oficializados mediante decretos del Poder Ejecutivo que finalmente no fueron aceptados por sus destinatarios.



