La oposición se permitió a sí misma ponerse en un estado de indefensión, al concentrarse tanto en la boleta presidencial que no prestaron atención suficiente a las boletas municipales y congresuales y ahora pagan el precio sin poder de decisión y continúan metiendo la pata, que aunque carecen de este aún tienen el poder de la opinión y este bien llevado puedes ser poderoso.
Desde el día 1 el Presidente Abinader encabezaba las encuestas y aunque estamos claros que finalmente lo ideal para un partido es alcanzar la presidencia, parece que se les olvidó que el poder no reside solamente en el poder y ejecutivo, no fueron estratégicos en un momento que debieron serlo, sabiendo que la marea estaba en contra se obsecaron y parece que repetirán el yerro nueva vez.
El Presidente habló y solo Leonel dió la cara y tal vez era el único que no debió hacerlo, tomando en cuenta que su participación en las elecciones de Venezuela lo tiene con el rancho de ardiendo y aunque está claro que no quiere perder su posición como la principal cara de la oposición, un tiempo en la nevera no sería mala estrategia.
Lo que no se explica es donde están el PLD y el PRD, al parecer no han entendido que tendrán que trabajar el doble no sólo para no desaparecer, si no para jugar el papel que la democracia necesita, aún sean minoría, no sería la primera vez que el oficialismo da marcha atrás en temas, cuando el ruido demuestra que sería más la sal que el chivo continuar por el camino escogido, sin embargo, no sólo ellos, la mayoría de lo que queda de la oposición la parecer encuentran que el país va perfecto a juzgar por el silencio.
Dicen que nadie aprende en cabeza ajena, pero después de los tablazos de los tablazos de las municipales y mayo, se hubiese podido pensar que aprenderían, al parecer no y eso pone en peligro la estabilidad democrática a la larga o la corta.
Esperemos que en algún momento dejen de lamerse las heridas y se pongan a realizar su trabajo.



