En cada evento donde interactúan el presidente Luis Abinader y el Primer Ministro de Haití, de alguna manera siempre termina habiendo un malentendido en las declaraciones del vecino país, en las nuestras o en ambas.
¿Tan difícil es suscribir un comunicado en conjunto o en su defecto picar alante nosotros? Porque siempre somos tan, pero tan lentos, que no comunicamos nada hasta que nos explota la granada en la cara, entonces tenemos que salir a explicar lo que dijimos, a desautorizar al vecino o peor aún, hacer contención de daños puesto que el que dá alante da dos veces.
Porque si somos capaces de navegar en las peligrosas aguas entre USA y China, que no es paja de coco, nos hundimos tan miserablemente con una nación que de Estado en estos momentos tiene poco, pero que siempre parece llevarnos la delantera en estos menesteres.
Parece que vamos a tener que contratar a sus diplomáticos y especialistas en comunicación y lobby, porque no sabrán gobernar, pero en esos dos temas nos llevan la delantera, pero mucho.



