El Pregonero, Santo Domingo. – El comunicador Elvin Castillo propuso al Gobierno dominicano, haciendo énfasis al Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), evaluar la implementación de alimentos deshidratados como alternativa para garantizar la alimentación en comunidades afectadas por inundaciones y eventos climáticos extremos.
La iniciativa surge ante las dificultades que enfrentan las autoridades para hacer llegar asistencia en zonas que quedan incomunicadas cuando el país enfrenta vaguada.
“Creo que el Gobierno y el Plan Social debieran evaluar este tipo de alimentación para que puedan tener alternativas resilientes a todos estos cambios meteorológicos y todas estas inundaciones”, expresó Castillo.
El comunicador explicó que, aunque se envían alimentos cocinados o raciones crudas, estas soluciones presentan limitaciones importantes.
“Si se llevó el puente y tú no puedes cruzar, ¿cómo vas a llevar una cocina móvil?”, planteó.
Asimismo, señaló que las raciones sin preparar “se dañan con el paso de los días, cogen gorgojo y se deterioran”, lo que reduce su utilidad en contextos prolongados de aislamiento.
Como alternativa, Elvin Castillo sugirió el uso de alimentos liofilizados o deshidratados, los cuales, según explicó, “no necesitan refrigeración, no se dañan y pueden durar meses o hasta años almacenados”.
Indicó que este tipo de productos conserva “hasta un 95 % de sus nutrientes” y puede incluir opciones como “arroz con pollo, habichuelas, avena y frutas”, listas para ser consumidas tras su preparación básica.
“Usted puede tener kits por cada niño, por ejemplo, con cinco días de alimento, te lo llevas para tu casa y ya resolviste un problema”, afirmó. Añadió que “Tú puedes definir un aula o un almacén y tener ahí estos alimentos listos para cualquier emergencia”.
Castillo también advirtió sobre el impacto de las inundaciones en el programa de alimentación escolar, destacando su importancia para miles de familias.
“Cuando hay lluvias constantes y se inundan las escuelas, el programa tiene que suspenderse. Y para más de dos millones de familias, ese desayuno y ese almuerzo escolar es una tabla de salvación”, sostuvo.
Finalmente, hizo un llamado a las instituciones de asistencia social para estudiar esta propuesta como un complemento, no como sustituto, de los programas actuales.
“No es para eliminar lo que ya existe, sino para tener una herramienta adicional en momentos de crisis”, indicó.
“Ojalá que alguien en el Gobierno pueda investigar sobre esto y considerar su implementación para enfrentar situaciones como las que estamos viviendo”, concluyó.



