El río Fula, el colmo de los absurdos

Por Abril Peña

Lo sucedido en el Río Fula no debería sorprendernos, después de todo ñ, lo absurdo se puede observar todos los días y en todas partes en este país, allí falló todo: la supervisión efectiva del Estado pero también el sentido común de las personas.

Al parecer, se le dijo a la gente que las aguas del Río estaban subiendo e hicieron caso omiso a las advertencias, pero todavía ven las aguas venir y se dedicaron a salvar las sillas y los tragos, gente en medio de un río en horas de la noche, menores de edad en medio de bebentina y todo esto sin una sola autoridad presente

El sentido común brilló por su ausencia, pero también brillaron por su  ausencia: el Ministerio de Medio Ambiente que con tanto gusto interviene Playas (a veces)  y la Alcaldía de esa demarcación.

Aunque estas no son las primeras personas que fallecen en el río Fula, tal ve ahora el Estado cumpla con su rol, porque esperar que la ciudadanía se autorregule en este sentido al parecer es esperar demasiado.


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