Opinión

El PRD se levanta con fuerza

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Danilo Cruz Pichardo

 

  El Partido Revolucionario Dominicano fue la única organización, de todo el escenario político nacional, que el pasado 24 conmemoró la Revolución de Abril de 1965 con una serie de actividades. Se trata del día que se produjo un levantamiento cívico-militar para restaurar el gobierno constitucional del profesor Juan Bosch, derrocado el 25 de septiembre de 1963, después de haber ganado ampliamente las elecciones del 20 de diciembre de 1962.

Con el inicio de la guerra civil se logró destituiral gobierno de facto del Triunvirato, pero la intervención de tropas norteamericanas el día 28 impidió el ascenso al poder de la franja democrática. Naturalmente, hay que resaltar el arrojo y el patriotismo de los hombres y mujeres que defendieron la soberanía nacional, incluyendo al doctor Peña Gómez.

Hay que saludar a la dirección del PRD por contribuir a edificar a la juventud dominicana sobre un acontecimiento histórico de gran importancia. Cabe recordar que el PRD es la organización política que tiene mayor aporte a la democracia dominicana, no solo por haber triunfado en las primeras elecciones libres celebradas a raíz del postrujillismo sino por introducir la democracia en 1978, al iniciar el gobierno de don Antonio Guzmán y acabar con doce años de terror político, eliminar las leyes que legalizaban la persecución por razones ideológicas, permitir la entrada de todos los exiliados y poner en libertad a los presos políticos.

Recuerdo que para la década de los 80 en el deporte estadounidense se hablaba de los cuatro fantásticos del boxeo, para referirse a Sugar RayLeonard, Roberto Durán, Marvin Hagler y Thomas Hearns. El PRD también, traducido a la política nacional, tenía sus cuatro fantásticos desde finales de la década de los 70, con el liderazgo colegiado de Peña Gómez, Antonio Guzmán, Jorge Blanco y Jacobo Majluta. Los tres últimos llegaron a la presidencia de la República y el primero no solo ha sido el líder y orador más grande que ha dado el país, sino que también ganó el certamen comicial de 1994.

Ninguna otra organización política, en toda la historia social dominicana, ha tenido simultáneamente a cuatro líderes de esa estatura.

El PRD tiene su himno, precisamente de la autoría de Peña Gómez, pero también tiene su ideología social demócrata, manteniendo estrechos vínculos con líderes de entidades y gobiernos del mundo. Es el único partido que tiene como referente histórico a Peña, porque en el PRM mencionar su nombre está vedado por el Gobierno de Luis Abinader, que ha desmontado, desde el 16 de agosto de 2020, el peñagomismo. Los que han tenido el valor de levantar el ideario del antiguo líder los han metido en una lista negra y automáticamente excluidos de participar en la presente administración.

Nada tengo en contra de la oligarquía dominicana, sobre todo de aquellos miembros que contribuyen a crear riquezas de forma transparente, generando empleos para la población. Sin embargo, quiero transcribir un mensaje que me envió por whatsapp el ingeniero Ramón Penzon, residente en New York, compañero del FUSD en la UASD en la década de los 70, que dice así: “La oligarquía empresarial controla a ese partido –al PRM–  y se ha repartido para sus familias los mejores puestos y pensiones del gobierno. A una parte de las bases y miembros del partido solo les dejan migajas para mantenerlos contentos y usarlos como chivos expiatorios contra los demás compañeros”. Una verdadera radiografía en un pequeño texto.

Satisface, sin embargo, que el PRD se esté recomponiendo con juramentaciones en todo el país, en Estados Unidos y Europa, bajo la presidencia en funciones de Héctor Guzmán y el liderazgo histórico de Miguel Vargas Maldonado, el político dominicano que más honra la palabra empeñada, una cualidad en extinción.

Mientras la palabra de Abinader no vale una “guayaba podrida”y el gobierno dominicano está sumido en el fango de la corrupción y el narcotráfico es alentador que surja una luz al final del túnel, con el levantamiento del PRD, en capacidad de aglutinar a todos los dominicanos preocupados por el acontecer diario y que abogan por el adecentamiento de la política nacional, bajo el ideario del doctor José Francisco Peña Gómez.