La remodelación de los cinco centros de corrección y rehabilitación en diferentes localidades del país y que ponen en funcionamiento más de 1,600 espacios de los 12 mil que están siendo creados en los centros de privación de libertad dentro del Plan de Humanización del Sistema Penitenciario vienen a poner fin a décadas de hacinamiento y garantizar a los internos programas efectivos para lograr su regeneración.
Las cárceles dominicanas deben ser de las peores, un hacinamiento atroz, con una sobrepoblación y una falta de oportunidades que hacen imposible la regeneración de ninguna persona, que finalmente es la finalidad de los centros penitenciarios.
Así que otorgar condiciones humanas, unido a programas reales de control, apoyo psicológico y de crecimiento, nos da la oportunidad de que estás dejen de ser universidades de delincuentes y centros de planificación de delitos.
Enhorabuena, el programa era necesario y muy esperado.
elpregonerord@gmail.com



