Por Luis Mariano Nova
Como si se tratara de una magistral composición musical producto de la capacidad de armonizar opiniones coincidentes por verse afectados, todo el concierto de la expresión geográfica social del país ha coincidido en un sólo coro que repite al unísono el mismo estribillo : NO AL PAQUETAZO FISCAL.
Es que durante todo el cuatrenio 2020-2024 el gobierno fue advertido de la necesidad de que se enfocará en administrar las Cuentas Nacionales apegado a la Ley de Ingresos y Gastos Públicos, gerenciar con mayor eficacia el cobro de los Tributos y que redujera sus gastos a lo recibido, que procurara enfocarse a generar políticas públicas destinadas a generar riquezas mediante el aumento de la producción de bienes y servicios, que a su vez crearan empleos, crecimiento económico y por consiguiente riquezas que luego muy bien podría distribuir para impactar en las condiciones socio económicas de los sectores bulnerables y en las clases medias .
No, el gobierno de Luis Abinader se enfocó en dilapidar todo lo que encontró, ampliando sin control la Nomina pública, nombrando cientos de miles de canchanchanes en puestos y cargos inexistentes con salarios no contemplados por el MAP, para saciar la voracidad clientelar del primer grupo o de la avanzada de asalariados qué desde el 16 de Agosto del 2020 se dedicarian a la promoción de la reelección del Presidente Luis Abinader.
Miles de millones no contemplados en el Presupuesto General de la Nación fueron destinados a contratar bocinas y a la compra de conciencias opositoras para doblegar a ésta, con el fin de sumarlos al proyecto de la reelección Presidencial, cientos de obras fueron contratadas con una inversión superior a los cien mil millones de pesos dominicanos, obras que cuatro años después, no llegan a un 30% de su nivel de ejecución, sin embargo, habiendo pagado «cubicaciones » en el aire muy superior a los verdaderos porcentajes de ejecución, todo para financiar un proyecto reeleccionista que logró imponerse a fuerza de esas acciones.
Hoy, el gobierno es presa de sus propias acciones, el país está al borde de su límite de endeudamiento y el 60% o más del los Ingresos son destinados al pago de las amortizaciónes de los compromisos, no habiendo ya recursos para la inversión de capital y los compromisos corrientes, generando un déficit insostenible que cada día se hace mayor.
Es obvio, que ante una situación como la descripta hay que buscar una solución, que debe iniciar por mejorar la eficacia de la administración tributaria enfocándose primero en evitar la gran evasión qué el mismo director de Impuestos Interno afirma que ronda los más de 70 mil mil millones de pesos, someter a la disciplina austera al gobierno central y a las entidades descentralizada, detener el festín y el derroche en publicidad y detener el manejo clientelar de la administración presupuestaria.
Es más que evidente que un gobierno de ricos y que gobierna para si, no va a tomar ningún tipo de iniciativas para grabarse a si mismo, es por esta razón que la administración gubernamental del PRM trata de imponer medidas impositivas regresivas y no progresivas, ampliando la base imponible fundamentalmente al consumo de bienes y de servicios, al ejercicio profesional, a las medianas y pequeñas empresas, a las personas físicas y a las viviendas de los pobres y de las bajas clases medias pero no engoca su mira a las excesivas ganancias de la banca, a los juegos de azar, a las utilidades de los grandes consorcios ni grava las grandes riquezas, no, los pobres y las clases medias son el blanco de su propuesta de paquetazo Fiscal.
Hasta ahora, el Paquetazo Fiscal no ha sido endosado por ningún sector económico, político, gremial ni social, por tanto, si el gobierno impone su mayoría mecánica en el Congreso para aprobarlo no sólo sería ilegitimo, sino que va a generar acciones contestatarias que podrían poner en jaque la paz y social que requiere el país para continuar su dinámica cotidiana, a la vez que desatara una ola alcista en los precios de todos los artículos de la canasta familiar, de los artículos de construcción, en los combustibles, en las bebidas alcohólicas y dulces, en el transporte, en los ajuares domésticos, etc.
Lo cierto es que nuestra nación que ha dado muestras de ser un país progresista que durante casi sesenta años ha trabajado para acumular crecimiento económico y generar riquezas que se pueden cuantificar en miles y miles de millones de pesos y de dólares que han ido a parar en las cuentas y los bolsillos de los más ricos, lo que requiere es una mejor distribución de esas riquezas para mejorar las condiciones de vida de las clases medias y de los más pobres mediante una gestión eficaz del Bien Común, y no la imposición de un engendro diabólico que como el Paquetazo Fiscal solo va a traer más riquezas para los más ricos que son los que están administrando al actual gobierno y mucha pobreza, hambre y desempleo para las clases medias y los más pobres.
Si finalmente el PRM impone el Paquetazo Fiscal podría estar empujando al país a un salto al vacío de incalculable consecuencias, despertando la ira de la población, que podría reaccionar de manera muy superior a como lo hizo en Abril de 1984, cuando el gobierno del mismo partido que hoy gobierna, pero con diferencia en el nombre de una D por una M, impuso medidas muy parecidas a las que trata de imponer el gobierno.



