La muerte de Chantal Jiménez tiene mucha tela de donde cortar, pero lo que más debe llamarnos la atención es que el primero de abril hubo otro feminicidio, el ex esposo de Geraldine Jiménez entró a su casa y la mató a ella y a su pareja actual, esto sucedió en Neyba, por cierto, y el victimario todavía anda corriendo.
¿Cuántas figuras públicas hemos visto opinando sobre este hecho? ¿Cuántas gente a contribuido a hacer una tendencia? ¿Pidió el Ministerio de la Mujer que investigaran este caso con el mismo ahínco con que solicita que se investigue todo lo que falló en el caso de Chantal? ¿Por qué la sociedad y medios nos consterna más un caso que el otro, porqué la opinión pública llora por una y no por los otros?
La desigualdad rampante en la sociedad dominicana se ve hasta en la muerte.
Dejando eso de lado, a todos nos sorprende que la fiscal aún recibiendo casquillos de bala, habiendo un protocolo, soltara al hoy victimario sin averiguar por ejemplo en cámaras de la zona, interrogar a posibles testigos, una evaluación psicológica, etc., pero lo cierto es, que eso pasa todos los días, hace tan solo unos meses, un vídeo de una mujer golpeada hasta el desmayo frente a un menor de edad, se visualizó solo para enterarnos, luego del escándalo claro, que la denuncia en contra del abusador tenía tres meses y hasta que no hubo tendencia, no hicieron nada.
¿Qué las víctimas retiran las querellas? Es más que sabido que forma parte del círculo de la violencia y se supone que la sola palabra de la víctima no debería de bastar para someter a alguien a prisión preventiva, pero cuando no hay interés y en muchos casos no lo hay dinero , las pruebas así estén en video y a todo color pasan desapercibidas, así que lloremos a estas dos mujeres, a final de año pongamos mensajes dulzones en contra de la violencia de género, una vez más y roguemos, porque allá pegue y aquí no llegue.
elpregonerord@gmail.com



