Por Abril Peña
Durante años nos hemos dicho a nosotros mismos que República Dominicana es un país sin ideología, que la socialdemocracia, el izquierdismo, el conservadurismo etc., de algunos, no son más que un nombre, un maquillaje que se dan los partidos puesto que cuando llegan al poder son como el partido aquel de Argentina, hacen lo que conviene o le dan al pueblo lo que pide con tal de quedarse al frente de la cosa pública.
Por eso nos extrañan tanto los cambios de discurso entre la campaña y el gobierno, o la ambivalencia en las tomas de decisiones de los congresistas. Lo cierto es que tratar de mantener a las masas felices es una tarea titánica y que sorpresa, sorpresa este país es más conservador y fanático de lo que hubiese llegado a pensar jamás, gobernar así no debe de ser fácil, en un mundo cada vez globalizado y basado en ciencia y no en creencias.
De que somos un país altamente cristiano no me cabe la menor duda, pero vi con horror en redes sociales que son un muy buen termómetro para medir temperatura, puesto que a pesar de querer mostrar una vida perfecta y alejada de la realidad también nos sentimos tan seguros tras la pantalla de un teclado que vomitamos nuestros más profundos sentimientos, y ¡que sentimientos! El asunto es que por primera vez al menos que yo recuerde el vudú fue tendencia, y es la explicación que la ignorancia que tanto le criticamos al país vecino, los nuestros le dan a los desastres naturales y numerosas crisis que asolan al vecino país, el cristianismo es lo que nos protege, cosa rara hay numerosos países estables en mejor posición que nosotros por mucho, tienen otras religiones y otras deidades, pero al parecer la bonanza alli es pura casualidad. El asunto es que somos un país tan educado y cristiano que le echamos la culpa al diablo del dolor del vecino y no a que la margen oriental de la isla está sobre las placas tectónicas más activas, ¡ pero con que se come eso ! Y pobre de aquel que les recuerde la explicación lógica, porque te irás de cabeza al infierno.
Los cristianos siempre nos hemos creido con el monopolio de la verdad y eso es democracia, nosotros podemos creer en lo que queramos… pero se nos olvia que los demás tambien, pero que cosa más triste que después de haber avanzado tanto en ciencia y tecnologia, que podemos al fin saber que las manifestaciones de la naturaleza no son un castigo de los dioses, y que tienen una explicación lógica, mostramos la inmundicia que traemos dentro y que no responden más que al miedo.
Deberíamos recordar que ya que tanto cacareamos que somos un país taaan cristiano que el viejo testamento pasó a mejor vida cuando llegó Cristo a enseñarnos que su Padre es un Dios de amor, no de odios. Y que el que no ama no le ha conocido. Y que aquel que esté libre de pecado que tire la primera piedra.



